Andreu, Jesús: maestras para niñas a principios del siglo XIX

Enviado por Jesús Andreu Sánchez el Jue, 11/03/2021 - 19:17

Cuatro maestras para la educación de las niñas a principios del siglo XIX

MAESTRAS DE EDUCACIÓN DE NIÑAS DE PRINCIPIOS DEL SIGLO XIX

A principios del Siglo XIX, la entonces villa de Elche, contaba con cuatro maestras para la educación de niñas. Éstas fueron: Margarita Álamo de Quirant; Rafaela Castaño, viuda de Alemañ; Francisca María García de Almiñana; y Francisca María Barceló. Sabemos de su existencia por el memorial, o como diríamos hoy, por la instancia que presentaron las tres últimas en el verano de 1809, en la que solicitaban al ayuntamiento la plaza que había dejado vacante, tras su fallecimiento, Margarita Álamo de Quirant.

De las fuentes que estamos trabajando pocos datos podemos extraer de estas mujeres que nos permitan hacer, ni siquiera, una breve biografía de cada una de ellas. Eso sí, la lectura de sus memoriales nos va a servir para rescatarlas del olvido y para aproximarnos, que no es el objeto de estas letras, al tipo de educación elemental que recibían las niñas a principios del siglo XIX.

Margarita Álamo de Quirant. Poco sabemos de esta mujer, salvo lo que repiten las tres pretendientes al puesto, que ocupaba el empleo titular de maestra para la educación de niñas en la Parroquia del Salvador. Un empleo que estaba remunerado por el ayuntamiento de la villa de Elche. El fallecimiento pudo tener lugar en el año 1809.

Rafaela Castaño, viuda de Alemañ. Era vecina de la villa de Elche y llevaba dedicada a la educación de niñas cerca de 20 años.

Francisca María García Almiñana. Vecina de la villa de Elche y maestra de niñas, ocupada en dicha enseñanza por un espacio de 12 años sin cobrar salario alguno.

Francisca María Barceló. De estado soltero, mayor de edad y vecina de la villa de Elche. En su memorial, más explicito que sus oponentes, mencionaba  …que llevaba algunos años ya ejerciendo la enseñanza de las niñas, instruyéndolas con notorias ventajas y aprovechamiento, no sólo en las faenas mujeriles sino también, en la doctrina cristiana, debidos modales y política, cual se necesitaba para hacerlas apreciables y al propio tiempo útiles, como lo tiene acreditado la experiencia  de su aplicación incesante y sin dotación… No nos debe sorprender las materias que impartía, puesto que, las mismas eran acordes a lo que se mandaba enseñar en el momento

Por mandato del cabildo los tres memoriales pasaron a la censura y examen de los curas párrocos de Santa María, El Salvador y San Juan, quiénes tras someter a detenido examen a las aspirantes al magisterio  de labor, no dieron por suficientemente idóneas a Francisca María Barceló ni a Francisca María García de Almiñana y sí a Rafaela Castaño, por la exclusiva ventaja de poseer en el género  didáctico las máximas de la educación civil y moral y la preeminente en la doctrina cristiana.

Al ayuntamiento no le agradó el resultado y usando de sus facultades nombró a Francisca María Barceló apoyando su decisión en que las personas de mayor distinción llevaban a sus hijas a esta señorita, las cuales salían instruidas en la labor y moral.