Santísimo Cristo de la Reconciliación. Atribuible a Francisco de Ayala. Siglo XVI.

Breve reseña: 

Talla en madera del Santísimo Cristo de la Reconciliación, atribuible al escultor de formación toledana Francisco de Ayala. Siglo XVI.

Monografía: 

La imagen del Santísimo Cristo de la Reconciliación, es de las más antiguas que se han conservado en Elche. Se salvó de las llamas en el incendio que sufrió la Basílica de Santa María el 20 de febrero de 1936. Durante muchos años, se ha creído que la imagen datase del siglo XVII pero las analogías formales y estilísticas de esta imagen con otras atribuidas a los hermanos Ayala, nos hacen pensar que date del siglo XVI. Además, los rasgos anatómicos, la expresión del rostro y la serpentinata que forma el cuerpo de Cristo, hacen que esta imagen se enmarque dentro de los parámetros estilísticos de la escultura renacentista. Se sabe que en el anterior templo de Santa María, había en la capilla mayor una imagen de Cristo Crucificado realizada por Ayala y que había sido traída ya tallada desde Valencia en 1586. Del mismo escultor es la imagen del Resucitado que actualmente se encuentra en la conocida popularmente como Puerta de San Juan de la Basílica de Santa María y además, es el autor de la Portada de Santa Lucía del Convento de la Merced.

El Cristo de la Reconciliación guarda asombrosos parecidos formales con otras obras atribuidas a los hermanos Ayala, como el Crucificado que remata el retablo mayor de la iglesia de Santiago de Jumilla y el Cristo Yacente que actualmente se conserva en la iglesia de San Juan de Dios de Murcia. La imagen muestra un marcado dramatismo, representando los últimos momentos de vida de Jesús. Ésto se muestra mediante la marcada expresión de dolor del rostro, con la cabeza recostada hacia su derecha, las cejas arqueadas y la boca entreabierta, exhalando su último respiro. El tórax muy hinchado muestra la desesperación del momento previo a la muerte; el dolor, queda también reflejado en la tensión muscular. A todo esto se suma una muy lograda búsqueda de la representación de la anatomía humana y la mencionada serpentinata típica de la escultura renacentista y de la que han hecho uso figuras tan relevantes como Miguel Ángel.