Iglesia de San Francisco de Asís en la Sierra del Molar

Breve reseña: 

Iglesia de San Francisco de Asís en la Sierra del Molar. Contruida en 1791, presenta en la actualidad un estado ruinoso desde que fue abandonada en 1885.

Titularidad Privada.

Monografía: 

El lugar de San Francisco en el Molar fue fundado mediante privilegio del rey Fernando VI (1713-1759) por deseo del Duque de Arcos el 14 de marzo de 1748. En la Carta Privilegio del rey, se cedía tierra por cuarenta años a aquellas personas que poblasen el lugar, disfrutando de exenciones tributarias durante veinte años los labradores que se instalasen para cultivar el lugar. Carlos III en 1768, prorrogó otros veinte años estos privilegios. El poblado de San Francisco de Asís situado en la Sierra del Molar a 5 km de la pedanía ilicitana de La Marina, se construyó en una zona cercana a las llamadas Pías Fundaciones del cardenal Belluga, situadas en zonas pantanosas que tras su desecación se convirtieron en núcleos poblados que en la actualidad han evolucionado hasta convertirse en municipios independientes como Dolores.

En 1789, el obispo José Tormo otorgaba las disposiciones necesarias para la construcción de la iglesia, cuya primera piedra fue puesta el 29 de abril de 1791.  El autor de las trazas atendiendo a analogías cronológicas pudo ser algún arquitecto al servicio del Obispo Tormo, como José Gonzálvez de Coniedo, al que encontrábamos trabajando en la Capilla de la Comunión de la Basílica de Santa María.

La iglesia debía estar acabada a principios del siglo XIX, aunque pronto comenzaron a agudizarse los problemas que desde su fundación, padecían los habitantes del lugar debido a las lluvias y al mal drenaje de las aguas que se estancaban en lo que había sido un terreno pantanoso, lo que hacía que se crease un ambiente insalubre. Sus habitantes fueron paulatinamente despoblando el asentamiento y los terrenos de cultivo fueron convirtiéndose en carrizales. En 1885 el poblado fue abandonado definitivamente. La mayoría de la población se trasladó al nuevo núcleo que se había fundado en La Marina, ubicándose en la vertiente opuesta de la misma sierra del Molar, mirando al mar. A pesar de su actual estado ruinoso y su ubicación en una zona rural, sorprende la existencia de esta edificación de líneas puras y con un interior lleno de referencias puristas y academicistas.

A pesar de que múltiples derribos y construcciones anexas han desvirtuado la estructura de la iglesia y su distribución, otorgándole un aspecto exterior de casa de labranza, todavía es posible entrever su estructura original de edificio aislado con muros de mampostería y verdugadas de ladrillos macizos aparejados a soga. En la zona exterior del muro del Evangelio, exento de posteriores construcciones adosadas, es posible analizar todo el aparejo dado que se ha desprendido el revoque. La disposición en planta de la iglesia es de nave única cubierta con bóveda de cañón (totalmente derrumbaba) y cuatro capillas entre los contrafuertes cubiertas con bóvedas vaídas y abiertas a la nave mediante arcos de medio punto recorridos por varias roscas que parten de la línea de impostas marcadas por molduras. Las capillas del primer tramo más cercanas al ingreso no tienen acceso desde la nave, sino desde las capillas del segundo tramo; en la primera capilla derecha existe una escalera que se supone daba acceso al desaparecido campanario. En los otros tres tramos, las capillas disponen de hornacinas. La nave queda articulada mediante pilastras con una suerte de capitel dórico formado por molduras en las que se han insertado unos motivos florales en las esquinas que se doblan en la arista. Sobre los capiteles fluye un arquitrabe corrido muy sobrio con dentellones en la parte superior. El presbiterio está compuesto por un testero plano con una hornacina que albergaba la escultura del santo titular y a partir de la cual se articulaba el desaparecido retablo. La fachada es un paramento liso con ingreso adintelado sobre el que se dispone un friso de triglifos y metopas rematado por un frontón curvo. En la parte superior se abría un óculo que hoy se muestra partido debido al derrumbamiento del muro a partir de esa altura.

Como se había señalado señalado, la mayoría de la población del lugar de San Francisco de Asís se trasladó a La Marina, donde en sus inicios se erigió una pequeña capilla a la que fueron trasladadas el 2 de enero de 1886 los objetos de culto de la antigua iglesia del Molar y días después, las imágenes de San Francisco de Asís y San Antonio que fueron llevadas en procesión. En 1897, tras comprobar que las dimensiones de la capilla eran insuficientes para albergar a los fieles, se decide construir una nueva iglesia terminada en 1898 y que podemos ver en la actualidad, restaurada tras el incendio que sufrió en la Guerra CIvil.

 

Fuente: Datos cronológicos extraídos de: Ramos Folqués, Alejandro. Historia de Elche. Elche, 1971.