Ramos Folqués, Alejandro

Lugar de nacimiento: 
Elche
Fecha de nacimiento: 
5 de julio de 1906
Lugar de muerte: 
Elche
Fecha de muerte: 
3 de junio de 1984
Profesión: 
historiador
Militancia: 
Unión Republicana, UGT, FETJONS
Biografía: 

RAMOS FOLQUÉS, Alejandro (Elche, 5-VII-1906 - 3-VI-1984). Hijo del registrador de la propiedad Rafael Ramos Bascuñana y de Encarnación Folqués, estudió Derecho en Madrid, aunque su afición a la historia y a la arqueología y el hecho fundamental de que su familia fuera propietaria de La Alcudia le orientó hacia la investigación histórica. Durante la Guerra Civil fue presidente del Sindicato Agrícola de Peña y Carrús. En abril de 1938 y hasta diciembre de dicho año fue encarcelado en el barco Rita Sixter junto a otros ilicitanos, en una operación montada por el SIM (Servicio de Investigación Militar), por la que todos aquellos que habían contribuido con dinero para ayudar a presos políticos acabaron en la cárcel. En un informe de 1941 se decía que colaboró clandestinamente tanto con Socorro Blanco como con FETJONS. En la posguerra, en abril de 1939 fue nombrado archivero municipal lo que le permitió concentrar todo su esfuerzo en la arqueología e historia de la ciudad. Tuvo como maestros al austríaco Guillemor Zotter que le introdujo en la numismática, Augusto Fernández Avilés, director del Museo Arqueológico Provincial, Juan Cabré quien le facilitó el acceso al centro de de arqueología Rodrigo Caro de Madrid y Antonio García Bellido, catedrático de arqueología de la Universidad Complutense con el que además mantuvo una relación de profunda amistad. En 1948 organizó en Elche el IV Congreso Arqueológico del Sudeste de España. De ahí surgieron el Museo Arqueológico Municipal en el Parque Municipal y el Museo de la Alcudia. Mediante sucesivas campañas de excavaciones pudo determinar la estratigrafía del yacimiento y demostró la existencia de siete poblaciones superpuestas en el mismo solar. Participó en congresos tanto nacionales como internacionales y su obra alcanzó la cifra de 140 publicaciones (ver libros ilicitanos en esta misma página web), entre las que merecen destacarse: Historia de Elche, 1971; La industria, el comercio y la agricultura en Elche, 1973; Santa Pola y su historia, 1974; La isla de Tabarca, 1974; El cristianismo en Elche, 1974 o Anales del Misterio de Elche, 1974. Fue académico correspondiente de la Real de la Historia, del Instituto Arqueológico Alemán, del Centro Internazionale di Richerche Storiche e Arqueologiche de Viterbo, de la de Bellas Artes de San Jorge de Barcelona, Director Correspondiente del Centro de Cultura Valencianan, del Instituto de Estudios Ibéricos y Etnología Valenciana y Cronista de Elche. Recibió la Medalla de Oro de la Orden de Cisneros y la Medalla al Mérito Civil. El 31 de mayo de 1980 el Ayuntamiento le nombró Hijo Ilustre de la ciudad. El actual Museo Arqueológico Municipal lleva su nombre así como una calle de la ciudad. Su obra ha sido continuada por su hijo Rafael Ramos Fernández y por sus nietos. La fundación La Alcudia es el mejor exponente de la aportación de Alejandro Ramos a la arqueología. Una calle de la ciudad lleva su nombre y en 1980 el Ayuntamiento le nombró Hijo Ilustre.

Castaño García, Joan (1987), Ilicitanos en la Historia, Radio Elche, Elche, págs. 236-239.

Fue el creador del Museo Arqueológico de Elche, que recibió su nombre en 1982 por un acuerdo plenario del Ayuntamiento de esta ciudad, museo que fue inaugurado el 13 de agosto de 1940 y del que fue Director, cargo que compatibilizó con el de Archivero y Bibliotecario y con el de Cronista Oficial de la Ciudad. También fue Miembro de la Junta Restauradora del Misterio de Elche y, luego, Vicepresidente de su Junta Local además de Presidente de la Sociedad Venida de la Virgen.
Centró su trabajo en La Alcudia, en la que realizó y sufragó cuarenta y nueve campañas de excavaciones arqueológicas y en la que, a sus expensas, creó en 1948 su Museo Monográfico, museo autorizado y reconocido desde aquel año por la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Instrucción Pública. Museo que amplió en el año 1971 con la construcción del edificio que todavía lo contiene.
En el año 1935 inició excavaciones arqueológicas de carácter oficial en La Alcudia, fecha a partir de la cual desarrolló un proceso investigador continuo en ese yacimiento que implicó el reconocimiento de sus valores y la consideración de sus aportaciones y fecha a la vez significativa del reconocimiento personal al excavador puesto que desde 1923 el Estado se había reservado el derecho a investigar en este lugar.
Fruto de aquellas excavaciones fueron los grandes descubrimientos arqueológicos que en ella realizó, hallazgos que hoy constituyen las espléndidas piezas singulares que prestigian los dos museos ilicitanos: El Monográfico de La Alcudia y el Arqueológico y de Historia de Elche. Entre esos mencionados hallazgos de La Alcudia destacan la que ha sido llamada “Venus de Ilici” que encontró en el interior de un aljibe de época romana existente en la zona central del yacimiento; los obtenidos en la “domus” del noreste y sus niveles inferiores en los que encontró varios de los grandes vasos ibéricos de cerámica pintada tipo Elche: los hoy conocidos como “La Tonta del Bote”, la “Tinaja de Tanit” y el “enocoe ; los debidos a la reexcavación la basílica paleocristiana, como sus canceles, en la que consolidó su pavimento de mosaico; los hallazgos realizados durante la excavación, en su lateral sur, de una calle que en estratos inferiores al de la basílica aportaron el hoy conocido como conjunto escultórico de La Alcudia: al que pertenecen el torso de guerrero con pectoral, el torso de varón togado, la dama entronizada, la cabeza de grifo y otros, hallazgos que le permitieron enfrentarse a las consideraciones cronológicas del momento y precisar que la escultura ibérica pertenecía, al menos, al siglo IV a.J.C.; también los obtenidos de la necrópolis visigoda existente en el extremo suroeste; los de la que llamó “Casa del Orfebre” en su zona central, entre los que destaca el tesorillo que permanecía ocultado en una de sus paredes; en el sureste los localizados en la excavación de una casa ibero-romana con un área de culto relacionada con cabezas cortadas; en el noroeste del yacimiento los debidos a la excavación de un sector de estructuras ibéricas en las que localizó la que llamó “tienda de alfarería”, con más de un centenar de recipientes cerámicos ibéricos y de importación; en el sector 5-F del yacimiento descubrió el llamado Mosaico Helenístico de La Alcudia acompañado de ricos objetos; y también los procedentes de la excavación de los pozos manantiales de la zona este y las construcciones de alcantarillado existentes al sur de ellos.
Fue autor de muchos libros, entre los que se encuentran la Historia de Elche, La cerámica ibérica de La Alcudia y La Dama de Elche, y de cientos de estudios publicados en revistas científicas que recogieron los testimonios de sus descubrimientos.
 Aportó a la investigación arqueológica la fijación de la cronología de la escultura ibérica, la clasificación de la cerámica ibérica, el conocimiento de la estratigrafía de La Alcudia y la precisión de los estudios sobre la Dama de Elche.
Alejandro Ramos Folqués, Académico Correspondiente de la Real de la Historia, del Instituto Arqueológico Alemán, del Centro Internacional de Viterbo y de la de Bellas Artes de San Jorge, Director Correspondiente del Centro de Cultura Valenciana, del Instituto de Estudios Ibéricos y Comisario de Excavaciones Arqueológicas, fue distinguido por el Estado español con la Medalla de Oro de la Orden de Cisneros y con la Medalla al Mérito, la Academia de San Carlos le otorgó la Medalla al Mérito en las Bellas Artes y el Exmo. Ayuntamiento de Elche, en 1980, acordó concederle el título de Ilicitano Ilustre.
Fuente: Rafael Ramos Fernández
Instituto de Etnología. Fundación La Alcudia.

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