Pascual Morales, Pascual

Lugar de nacimiento: 
Catral
Fecha de nacimiento: 
6 de julio de 1950
Militancia: 
HOAC, CCOO y PCE
Biografía: 

PASCUAL PASCUAL MORALES

ENTREVISTA REALIZADA EL 20 DE NOVIEMBRE DE 2006 por Maria Pomares Sanchez

Nombre: Pascual Pascual Morales.

Fecha de nacimiento: 6 de julio de 1950.

Lugar de nacimiento: Catral, a 20 kilómetros de aquí.

¿Qué viniste? ¿Pequeñito aquí a Elche?

No, a los 18… A mediados del 68.

¿Qué viniste? ¿Con tus padres?

Sí. Me fui a la vendimia a Francia y, mientras yo estuve haciendo la vendimia en Francia por aquello de la inmigración, ellos se vinieron a Elche. Por lo tanto, yo salí de Catral para la vendimia y, a la vuelta, me quedé aquí en Elche.

¿A qué barrio os trasladasteis?

A… Pues se llama el parque este Primero… No sé, Jardín 9 de octubre o por allí… A la entrada de Elche… Antonio Machado… Es un cruce… con la c/ Antonio Pascual Quiles…  y junto al jardín 9 de octubre. Era más o menos donde estaba la gente de la Vega Baja.

Sí, aquí en Carrús, ¿no?

No, no. Es la parte de abajo. La entrada de Crevillente a Elche.

Ah, Antonio Machado…

Antonio Machado.

Sí, por la gasolinera Mora…

Eso es, eso es. Entre la gasolinera Mora y el cementerio viejo, ¿no?

¿Cómo se llamaban tus padres?

José y Carmen.

¿A qué se dedicaban?

Pues a los trabajos de la agricultura en Catral, ¿no? Eran ya mayores cuando nos vinimos aquí. Mi padre tenía… Papapapam… 65 años ya. Claro, nació en el 1903, y mi madre nació en el 1909, hasta el 68, pues serían…

59… Y, ¿cuántos hermanos tenías?

Tres hermanas… Tengo.

¿Qué son? ¿Mayores?

Sí, sí, claro. Mayores, sí.

Pero tus padres, cuando vinieron aquí a Elche, ¿siguieron trabajando?

No, no, ya no.

Ah, se vinieron más que nada por vosotros, para que tuvierais más posibilidades…

Claro, claro, claro. Vinimos a vivir… Era lo que se llevaba en la época. Vinimos a vivir a casa de mi hermana y pues a los pocos días alquilamos un… O meses, alquilamos un piso, que era lo que se hacía, y luego ya nos compramos uno. Era más asequible que ahora.

¿Estás casado?

Sí.

¿Cómo se llama tu mujer?

Juanita.

¿Qué la conociste?

Pues al principio de venirme.

Pero, ¿estaba vinculada también a algún…?

No, no, no, no, ella no.

No, te lo preguntaba porque, por ejemplo, como hay mucha gente de la HOAC que acabó con gente de la HOAC…

No.

¿Cuántos hijos tienes?

Dos hijas, Noemí y Esther.

Y, ¿tu domicilio?

Cerca de aquí, Carmelo Serrano García, tres calles más para arriba, número 33.

¿Habían militado tus padres en política?

No. Hay una anécdota de mi padre que siempre la pongo como ejemplo porque me ha gustado mucho. En los pueblos estos de la Vega, que trabajabas en la agricultura, la costumbre que había era ser casero, o sea, estar en la casa que te ponía el dueño de la finca. Y, entonces, vamos, yo nací en medio de un huerto de naranjos… Siempre suena bien… Además, se ve mucho por la Vega, ¿no? Y el dueño de la finca, que era un señor de Madrid, don Juan Lucas, lo despidió de la finca y nos vinimos al pueblo de Catral, ¿no? Pero, claro, evidentemente, eso supuso dejar a la familia en la calle, ¿no?, como dice mi padre. Yo tenía cuatro años o tres años. Entonces, en aquellos tiempos, le puso una demanda al dueño de la finca por haberlo echado a la calle y habernos dejado sin casa y, precisamente, se la ganó. Se la llevó un abogado de aquí de Elche, don Jaime Latour. Me acuerdo de todos los nombres porque mi padre me lo contaba. Se la ganó, ¿no? Que ahora su hijo está por… Enfrente de Las Torres, del Palacio de Congresos, ¿eh? Por ahí, por ese grupo de viviendas, en la parte izquierda. Le llevó la denuncia, se la ganó y entonces le echaron… O sea, perdón, le tiraron fuegos artificiales como que había ganado un trabajador en un pueblo, le había ganado al cacique del pueblo, ¿no? Y, de ahí, dice mi padre que le sacaron “El Rojo”…

O sea, que tu padre ya se quedó con…

Con lo de “El Rojo”… Pero nada más que hizo eso. O sea, no militó ni estaba en ningún partido político ni nada de eso, simplemente que lo despidieron de la finca y él ejerció su derecho y tal, ¿no? “Ehh… “El Rojo”… “El Rojo”… Le ha ganado a don Juan Lucas, ¿no?, la vivienda”. Entonces, ya se vino y compró la vivienda, que aún tengo la escritura. Lo que es una vivienda hoy y una vivienda en aquellos tiempos… Hoy valdría 40 ó 50 millones de pesetas. 6.500 pesetas de la época… ¡Lo que cambian los tiempos! Bien, y ya de chavalillo pues… Me gusta recordar los orígenes… Pues ya me metí a trabajar en… Era lo que había en Catral para los críos, ¿no? En una fábrica de escobas.

¿A qué edad empezaste a trabajar?

Pues, si mal no recuerdo, y, además, ese dato también… Cuando tomé la primera comunión, que era a los nueve años. Y aún conservo la cicatriz del corte este[1].

¿Del primer trabajo?

Sí, sí, las escobas, ¿no? Porque las tenías que limpiar y tenías que cortarlas, así, ¿no? Entonces, con una especie de hoz pequeñita, ¿eh?, limpiando… Chufff…  Me llevé el dedo por delante, ¿no? Y es largo, ¿eh?

Sí, sí, sí. Y, ¿recuerdas cuál fue tu primer sueldo con nueve años?

Pues debía cobrar una peseta o tres pesetas. Era… Eso, empiezas a ayudándole a otros mayores a pelar la palma, porque aquí se coge… Se limpiaban las palmeras, pero se las llevaban todas para Catral y para Albatera para hacer las escobas estas que se ven, ¿eh? Porque antes las calles eran de tierra, ¿no? Y las casas en los pueblos eran de tierra. Bueno, utilizaban las escobas por ser lo que… Que después fue sustituyendo el fregasuelos, ¿no?, y el cepillo de plástico, ¿no? Y, luego, pues en las obras, en la mayoría de las obras, lo que se ponía antes para poder enlucir era cañizo, esto que se pone hoy en los chalets como valla, ¿no? Eso lo ponían de caña, ¿eh? Para que luego echaran encima el yeso. No había escayola, ¿no? Y ponían eso, ¿no? Entonces, era yo un poco introvertido, ¿no? Ya de chiquillo ganándote el sueldo. Entonces, saqué el cerificado de estudios primarios trabajando y yendo a estudiar por la noche, porque ya me dieron de alta… Bueno, ya después, ¿no? Me saqué el certificado de estudios primarios creo que fue a los doce años, porque yo estaba trabajando y, entonces, me iban a dar de alta, querían darme de alta porque allí la Hermandad de Labradores era la que llevaba entonces en los pueblos la posibilidad de… La posibilidad no, el hacer de inspección de trabajo, por decirlo de alguna manera, ¿no? Y, como en los pueblos se conocía todo el mundo, pues le decían al jefe: “Tienes que dar de alta a los críos. Tienes que dar de alta a los críos”, ¿no? Entonces, el dato curioso que también conservo… Yo nací, como te he dicho, en el 1950, pero en la cartilla de la Seguridad Social tengo que nací en el año 1949, un año antes…

Claro, para poder trabajar a los 14 años…

A los 14 años, ¿no? O sea, que eso lo puedo demostrar. La cartilla de la Seguridad Social con el sellito del Instituto Nacional de Previsión. Además, lo guardo como la joya de la corona. Son recuerdos, ¿no? Y tengo eso, fecha de nacimiento 1949, ¿no? Cuando en el carné de identidad tengo 1950, ¿no? Entonces, a efectos de la Seguridad Social, como eso influye hoy por una ley que hay que se puede uno jubilar a los 60, todo aquel que haya cotizado antes del año 1967… Yo ya, de crío, a los 13 años, ya estaba cotizando. Entonces, trabajaba también de camarero.

Al mismo tiempo que trabajabas en la fábrica de escobas, ¿no?

Los fines de semana, de camarero. Eso es tan antiguo ya de… O sea, que no es de ahora, no lo ha inventado ahora el sistema. Y, entonces, de… Más o menos, toda la gente se venía a Elche porque daba gusto venir a Elche ya de chavalillo. Con amigos que tenían coche, pues visitabas Elche. Habían algunos compañeros que venían e iban, ¿eh? A trabajar a Elche y, luego, volvían a Catral, ¿no? Entonces, mi hermana se vino primero con sus hijas… Mi cuñado y tal: “Oye, pues, ¿por qué no venís allí que allí hay trabajo y esas cosas?”. Y era el boom del sector del calzado. Entonces, coincidió con toda la movida y bueno… Y, entonces, ya recuerdo ya de haber hecho pinitos en la época, ¿no? Si no te pagaban bien, pues reclamabas, ¿no? Entonces, como habías nacido allí, en la fábrica de las escobas, o trabajabas allí, o te ibas a la agricultura, o te ibas de conductor en un camión para el tema de la exportación de la verdura, de las alcachofas y demás, ¿no? Entonces, nos decían a los críos: “Los que más ganan hoy son los trabajadores del Corro”, que le llamaban al jefe, ¿no? A los críos trabajando en las escobas… Después, los conductores, ¿eh? Me enganché la mano… Vale, pues a seguir trabajando. Y, entonces, no teníamos vacaciones ni nada de eso, ¿no? Se le aplicaba el convenio antiguamente de la madera. Entonces, recuerdo eso: “Pues que no nos pagan las vacaciones, pues no trabajamos”. Recuerdo eso: “Pues dale cinco duros… Por cada año de antigüedad, dale cinco duros”. El jefe al hijo: “Pues dale cinco duros por cada año de antigüedad”. Pues esto sería a lo mejor a los trece o catorce años, ¿no?

Porque las jornadas, ¿de cuánto eran?

Bueno, pues desde que te veías por la mañana hasta que terminabas por la noche. No había…

O sea, no había una jornada, pero, por lo menos, doce o catorce horas…

Sí, sí, como siempre.

Y de lunes a viernes, ¿no?

No, de lunes a sábado al mediodía.

Ah, de lunes a sábado al mediodía… Y, entonces, luego, sábado por la tarde ya es cuando te ibas de camarero y domingo todo el día, me imagino…

Claro, claro. Claro, entonces, en los bares de pueblo… Los bares eran grandísimos. El bar Capri en Catral es un bar grandísimo, es más grande que esto, que aún está, ¿no?

Que ahí es donde trabajabas, ¿no?

Claro.

Y, ¿cómo se llamaba la fábrica de escobas?

Manuela Torre Mompeán, que ahora se llama Catral Export, y proviene de la familia, y la otra es Pedro Aguilar Culiáñez.

Pero tú estabas en la otra, ¿no?

No, trabajé en las dos, ¿eh? Bueno, una vez que ya nos dieron de alta… No me acuerdo si tengo por ahí la vida laboral, que te la manda ahora la Seguridad Social… Una vez que te dan de alta, pues eso, como había trabajo, pues te ibas a trabajar por confianza con el dueño, ¿no? “Pues vente conmigo. Pues vente para allá”, ¿no? Y, entonces, trabajé en las dos, ¿no? Te escapabas de una: “No me pagas bien…”. Por aquello del gusanillo por dentro, ¿no? “No me pagas bien, tal… Pues me voy a trabajar con Pedro”, ¿no? Y basculabas así. Luego, también pues lo único que había en los pueblos para distraerte era el centro de la OJE[2], la organización no sé qué… Eso, la Falange, ¿no? Y, entonces, ahí, había futbolines, mesas de ping pong, juegos de damas… Entonces, claro, el único sitio que había para distraerte un poquillo era allí. ¿Por qué te digo esto? Porque también, aunque no fue muy importante el sitio, pero sí a través de ahí éramos un grupillo de amigos y, entonces, un cura, don José Penalva, que no sé si está jubilado ya o ha fallecido… Don José Penalva nos hizo que nos comprásemos una guitarra cada uno. Nos compramos una guitarra de Zaragoza… Mejor dicho, la pidió él a una empresa de Zaragoza, Espoz y Mina se llamaba la fábrica creo. Creo que aún suena por ahí. Y, entonces, pues también el grupico en torno al cura, ¿eh? Un poquito de influencia, el rollo de la guitarra, poder cantar a las muchachicas jóvenes y esas cosas entre amiguillos, y esas serenatas que se hacían a las cuatro de la mañana los sábados, ¿no? A las tres de la mañana, ¿no? ¿Eh?  Pues ese grupito de influencia es por lo cual yo creo que he tenido siempre el ramalacillo de ser un poco cristiano, ¿no? Pero rebelde, rebelde, ¿no? Y, luego, pues el gusanillo también desde el trabajo, desde el ser un poco reivindicativo, ¿no? Me cachi en la mar… Está bien que seamos críos trabajando, pero páganos nuestros derechos, ¿no? Porque trabajábamos, por lo que tú decías, a precio unidad, ¿no? Hacíamos tantas escobas, tanto ganabas, ¿no? Trabajabas más horas, hacías más escobas, más ganabas, ¿no?

Sí, que era destajo, ¿no?

Claro, era el estilo que se llevaba de trabajar, que sigue existiendo aún aquí en Elche en el tema de… En el sector del calzado, en el precio unidad o precio par y esas cosas. Bien, y ya pues fue venir a mediados del 68. A principios del 69 ya empiezo a salir con Juanita, ¿no? Ya está, ya es la única novia que he tenido o mujer que he tenido, ¿no? O tengo, mejor dicho, ¿eh? Recuerdo que estábamos aquí en Elche. Nos fuimos a las fiestas de Torrellano, que las fiestas de Torrellano son por el mes de agosto. O sea, que fue en agosto del 69, y ya está. Iba ella con calcetinillos cortos, y yo con 19 años y ella con 13… No, nos llevamos cinco años… Iba a cumplir 14… Sí, en agosto. Ella los cumple en octubre, y yo había cumplido los 19. Y ahí estamos… Y ahí estamos, ¿no? Y, luego, pues ya entré a trabajar en el calzado. Trabajé en una primera empresa, que nos echaron a la calle enseguida.

¿Cómo se llamaba la empresa?

La empresa se llamaba Manuel Martínez Barberá y la marca de calzado era Pony.

Ah, Pony… Y, ¿había mucha gente trabajando en esa empresa?

Espera… Y, luego, se la quedó otro que era de la sociedad, Diego Martínez Selva, que también fue un deportista nato aquí en Elche de levantamiento de peso, que creo que tenía un almacén de curtidos… Nunca me he acordado bien de ese dato, ¿no? Pero creo que tenía un almacén de curtidos. Entonces, vino el de los curtidos a quedarse con la empresa porque estaba en sociedad con Manuel Martínez Barberá que, para que lo conozca la gente si esto se publica, en el buen sentido, le llamaban Manuel Martínez Barberá “El Platanero”, nombre de guerra aquí en Elche, porque todos los empresarios de la época… A todos… Yo me he dado cuenta después, ¿no?, que pasa como en los pueblos, todos tienen un nombre…

Sí, aquí es común en Elche…

Sí, sí, sí, sí. “El Platanero”… Y, luego, pues de ahí me quedé en el desempleo. Es la única vez que en el tiempo… No, perdón, en el 80, cuando cerraron la fábrica, estuve otra vez. Me quedé en el desempleo y, en el tiempo que estuve en el desempleo, más o menos siete u ocho meses, pues me fui a plantar pinos a la sierra con los forestales…

Porque, en esta fábrica, ¿cuánto tiempo estuviste?

Nada, poco, un año, o diez o doce meses… Nada, por eso digo que me tiraron a la calle enseguida.

Pero, ¿por actividad sindical?

No, no, no, no… No había trabajo y ya, por eso, cuando hoy se habla de la crisis, yo ya he vivido las crisis anteriores, ¿no? Y eso, siete u ocho meses trabajando. No recuerdo el tiempo… Bueno, pero me sale muy poco… Nueve meses creo que me sale en la vida laboral. Y, entonces, estuve trabajando. Era la época también de verano, y a la sierra, que era lo que había, ¿no? Con los forestales a replantar la sierra de pinos ahí, en la Garganta de Crevillente hacia Aspe, a replantar esos pinicos, de esos pequeñitos de los viveros. Estuve en un lavadero de coches y en esa época se llevaba mucho el calzado de señora con plataforma de corcho. Entonces, aquí en Elche, se traía de ahí, de Extremadura, mucho corcho, ¿no? Entonces, buscaban a los chavales también para descargar los camiones que venían, que venían bastantes, en un almacén que había. “Oye, venga, pues…”. Bueno, haciendo todo eso, ¿no? Y, entonces, pues también, que sigue siendo una forma habitual de encontrar trabajo, pues el novio de mi sobrina, que trabajaba en Colegial… Colegial, Mocasín y Botier eran tres marcas que duraron bastante tiempo… Colegial, Mocasín y Botier… Ahora, anotaremos el dato ese porque viene algo después, ¿no? Y, entonces, es como hoy… Esto te lo digo, de trabajar en estos sitios es porque nunca me ha hecho asco el trabajar. Te has metido en lo que ha hecho falta sin ningún problema. También volví a trabajar de camarero en el bar Cinbalino los fines de semanas… Cin… Con “c”… Al ser de la Vega Baja, no me suena la… Estaba… El bar ese estaba en Mariano Benlliure. Entonces, la forma de trabajar que había y sigue habiendo es que, más que encontrar un puesto de trabajo por las oficinas del INEM, que es el INEM cuando te manda a una empresa a trabajar porque tiene una oferta de empleo, encuentras el trabajo porque el vecino, el amigo, el cuñado o el primo dice: “Oye, vente, que hace falta uno en la fábrica donde yo estoy”, ¿no? Y, entonces, precisamente, el novio de mi sobrina fue el que me dijo: “Oye, vente a Mocasín a trabajar, o a Colegial, o a Botier”, que eran del mismo grupo, ¿eh? “Te vienes a trabajar”, ¿no? Entonces fui allí y, entonces, era el dueño de las empresas… El que llevaba las empresas era Vicente Quiles Fuentes…

El señor alcalde…

El señor alcalde, con ideas totalmente contrarias, ¿no? Pero que conservo buen recuerdo de él porque, a nivel personal, nos hemos llevado bien hasta hace cuatro días que estuve visitándole en casa porque está el pobre ya… Ha cumplido 81 años y está un poco pachucho, ¿no? Pero a nivel personal… Aunque de ideas diferentes, ¿no? Pero, a nivel personal, pues mantenemos relación, ¿no? El saludo de amistad, de “hola, ¿qué tal? ¿Cómo estás?”, llamarnos por teléfono, “¿Cómo va?”, tal… Bien, entonces, ya nos metemos ya en el 69, que esto es cuando empiezo a trabajar, ¿no? Y ya en el 69, principios de los años setenta, estamos trabajando, tal, para aquí, para allá, y, entonces, ya conozco a un compañero del Partido Comunista y a un compañero de la HOAC.

¿Quiénes son los compañeros?

Andrés Lorente del Partido Comunista, fallecido…

Sí, hace muy poquito…

Sí. Y José Diego Rodríguez, un compañero de la HOAC. Ya pasaría el tiempo…

¿Estaban los dos trabajando en la fábrica esta?

Sí, sí. Sí, sí. Andrés ya estaba, José Diego entró después. Ya estamos hablando ya, si mal no recuerdo, 70, 71… Meses arriba, meses abajo, ¿no? Entonces, yo me incliné primero por Andrés… O sea, juntarnos con el compañero, Juanita y yo, y Andrés y Mayca, empezamos a salir los fines de semana, así, algún fin de semana y esas cosas, ¿no? Íbamos a San Juan, que había tres o cuatro pubs por allí… En los pubs estos se cantaba música sudamericana, ¿eh? Me sigue gustando, desde entonces, la canción de Alfonsina… “Y te vas Alfonsina… Alfonsina…” (Canta). La cantaban muy bien, te gustaba mucho, ¿no? “Soldadito de Bolivia, soldadito boliviano”… ¿No? O “Santa María de Iquique”, del grupo Quilapayún… Todos estos son grupos de los vientos que venían de Sudamérica, ¿no? De Chile, de Argentina, de Colombia… Bien, y, entonces, pues el compañero Andrés pues me llevaba a alguna reunión de alguna célula del Partido Comunista, tal, tal. Entonces, a mí, me gustaba, ¿no? Yo lo tenía claro, me gustaba, ¿no? Pero me quedaba vacío, ¿no? Había algo que no me llenaba, ¿no?

¿Quién recuerdas de aquellas reuniones que estuviera que en el PCE, en aquella célula de Andrés Lorente? ¿Recuerdas a alguien?

Sí, pues un compañero, Ángel, que está ahora vendiendo… Vamos, puso una empresita de bolsas de plástico; otro compañero que se llama Pedro, que vende calzado en la venta ambulante… Otro compañero… Éste no recuerdo cómo se llama… ¿Se llamaba Jesús? No me acuerdo… Que tenía también una tienda de zapatos… Ah, Ramón del gimnasio CAI… Y, entonces, intentamos ahí… Lo de la célula lo sabes después porque, claro, estamos hablando de la clandestinidad…

Claro, tú no sabías que era una célula, tú ibas a una reunión, ¿no?

Exactamente, exactamente… Te lo iba a decir ahora. No lo sabía, ¿no? Te encontrabas con estos compañeros. Entonces, también apuntamos el dato y, luego, lo recuperamos, ¿no? Mocasín, Colegial, Botier, Viqui, Viuda de Gaspar Quiles, la madre de Vicente Quiles Fuentes, Siober, Rafael Bernabeu… Hoy es J’Hayber… Todos esos… Todas esas empresas… Jesús Murcia Lacal, Plásticos Elche… El empresario no me acuerdo cómo se llama, le decían de nombre de guerra El Limpia, tiene bastante dinero hoy… ¿Cómo se llama? ¿Sepulcre? Lo tengo en la punta de la lengua… Bien, todos esos es lo que se dio en llamar el Grupo Vizcarra, que está hoy en la carretera de Dolores. Entonces, todas eran empresas por separado pero, a su vez, ellos eran socios. Todos estos empresarios eran socios de Colegial, Mocasín y Botier… Entonces, cada uno la suya, pero éstas eran del grupo. Y, entonces, me cachi en la mar, pues tenemos que juntarnos la gente del grupo. Tú estás en esta empresa, yo estoy en la… Entonces, estas empresas… Ya se me ha ido el santo al cielo… Ah, eso, con la inquietud del grupo… Entonces, por la inquietud que teníamos: “No sé… ¿Por qué no nos reunimos? ¿Por qué no hablamos, tal? ¿Por qué no vemos qué pasa en esta empresa? ¿Qué pasa en la otra? ¿No?”. Entonces, de todos los que te he dicho, trabajar juntos en la misma fuimos Andrés Lorente y yo, ¿eh? Y el compañero José Diego, pero en la célula José Diego no estaba.

Sí, que él estaba en la HOAC…

Eso es, eso es, ¿eh? Recuerdo que este dedo que tengo chafado es también… Para que veas, tengo marcas del trabajo… El tacón que le ponen al zapato de señora, entonces, ponías el tacón así y una máquina bajaba… Chas… Y lo clavaba, ¿no?, por abajo y por arriba, ¿no? Entonces, para aguantarlo, lo ponías así encima del zapato, ¿no? Ponías el dedito así para que no se fuese para un lado. Entonces, pisé al pedal, no me dio tiempo a quitar el dedo y me lo chafó, ¿eh? Una anécdota… Bien, anécdotas del trabajo, ¿no? Entonces: “¿Por qué no nos juntamos, y hablamos, y tal? ¿No?”. Pues uno sabe después que esto era una célula del partido. Y, luego, a la hora de salir, pues eso, el fin de semana que podía por aquello de que trabajaba de camarero, por… Cuando iba al pub, pues iba con Andrés, ¿no?, que le gustaba mucho la música esta y tal. Él fue el que me inició, quien me llevaba, ¿no? Pero, claro, te quedaba el vacío, como te decía, ¿no? Aquí falta algo… Pues estuve pues alrededor de un año, más menos, en el 71, 72… Y, entonces, pues como venían las elecciones sindicales para presentarse a delegado en el sindicato vertical, el sindicato oficial, el sindicato del régimen, pues recuerdo como si lo estuviese viendo al compañero este, José Diego: “Oye, ¿por qué no te vienes a hacer una reunión para ver si nos vamos a presentar a las elecciones o preparar las elecciones?”. Ya creo que estamos en el 73, que son en las que yo participé, ¿no? Eso ligado ya con la transición política y tal. Hicimos la reunión en los Salesianos de la carretera de Matola, ¿eh? Todo aquello de rojillos… Hoy lo piensas, coño, y nos dejaron entrar allí dentro y hablamos de todo menos de Jesucristo, ¿no? Entonces, recuerdo que en esa reunión se trataba o te presentas o no te presentas a las elecciones sindicales, ¿no? Porque había, desde la gente de izquierdas, ¿no?, gente del partido decía que… Según el Partido Comunista, que se podía uno presentar a las elecciones sindicales para entrar dentro del sindicato vertical y decirle a la gente: “Fuera”, ¿no? Desde dentro, cambiar la relación que había dentro como… Es el ejemplo, ¿no? Te metes dentro y tiras al otro, ¿no? Y había otra gente que planteaba y decía: “No, no, hay que tirarlos desde fuera. Desde fuera, manifestarnos y hacer que eso se caiga, ¿no? Que el sindicato vertical verdaderamente pues sea un sindicato de trabajadores y tal”; “Hombre, pues lo haremos mejor desde dentro, ¿no?, creando conciencia”; “No, no, mejor desde fuera, ¿no? Los edificios se derrumban desde fuera, ¿no? Porque dentro te puedes… Se te puede caer, tal, para aquí, para allá, ¿no?”. Bien, entonces, esta reunión me gustó, ¿eh? Me gustó. Entonces, en las primeras elecciones que participo, me presento en la empresa y, efectivamente, me eligen los compañeros, que es en el 73.

Porque en la empresa tú estabas poniendo tacones, ¿no?, me has dicho…

Sí, sí, sí, tacones, en la vía, tal. Nos llevaban… Nos hacían circular de una empresa a la otra. Por lo tanto, no se ha inventado hoy. De Mocasín a Colegial, o de Botier, tal, ¿no? 73, vale, pues salgo de delegado, ¿no? Conocías a este grupico que… Con ganas de funcionar. Y, luego, José Diego. Pues ya te metes. Oye, pues, bueno, parece que me gusta más, ¿no?

Porque en la asamblea esta de los Salesianos, perdón, se decidió que sí que había que entrar en el…

Sí.

Un poco, seguir la línea del PCE, que era…

Fue… Fue un… El que nos daba la charla… El que nos dio la charla, un tal Juan Ramón, que… Juan Ramón y Miralles[3], dos.

Sí, Miralles es el que está en la CAM…

Eso es, eso es. Y Juan Ramón, el que está de conserje en la UNED.

Ellos son los que dieron la charla, ¿no?

Sí, sí.

¿Cuánta gente podría haber en esa reunión?

Unos 30, 20 ó 30. Yo recuerdo que hicimos un círculo así, tal… Creo que fue en la misma eso de la Eucaristía, ¿no?, de los Salesianos, que cogimos las sillas, las pusimos alrededor…

¿Estaba también Cayetano Sempere y Antonio Cartagena?

No, no me acuerdo. Esos vienen después. Yo… Ahora te iba a decir que el siguiente paso es cuando conozco a Antonio Cartagena, ¿no? Como ya me voy inclinando por tal, ¿no? Hicimos la charla, pero no sacamos de allí una conclusión, o sí o no, ¿eh? Eso, luego, tiene su trayectoria porque hay gente… No es que estábamos recibiendo la consigna porque Juan Ramón y Miralles no eran del partido, más bien estaban en la HOAC y radicalillos por… De alguna manera, ¿no? Pero participaban de los movimientos autónomos, de decir: “No, no…”.

CINTA 1- CARA B

Antonio Cartagena… Y yo conozco a Antonio Cartagena… Nos casamos Juanita y yo el día 22 de diciembre del 74. Yo lo escuchaba por José Diego a Antonio Cartagena: “Pues te vienes a una charla, tal, para aquí, para allá, aquí, a la Sagrada Familia”, que fue cuando Morenilla y Bonete[4], tal, se ponen en contra de él, y otro más que nadie lo conoce… Canales[5] lo conoce más… Otro más por ahí, por… ¿Quién era ése? Que tenía una tienda o vendía relojes por aquí, por la Sagrada Familia, por El Toscar… Los que achucharon para que Antonio Cartagena se fuera de aquí, de Elche. No me acuerdo, uno que tenía una tienda… No sé…

Fueron Morenilla, el ginecólogo; y Bonete, el que, luego, fue concejal…

No, perdón. No, no, Morenilla no. Bonete, Bonete es el que tenía… Sí, Bonete es el que tenía la clínica aquí, la clínica de la Sagrada Familia.

Que éste fue el que luego fue concejal por Coalición Democrática…

Sí, sí, sí, sí, sí. Bueno, yo, ahora, veo que todo el mundo es amigo mío, ¿no? Me ve por la calle: “Xe, Pascual”. Bastante sabía yo… Entonces, ellos se influyeron, ¿no? Por la forma que tenían de pensar. Y, luego, cuando ya viene a los cursillos prematrimoniales, que ahí es donde viene el meollo de la cuestión. Entonces sí es cuando yo conozco a Antonio Cartagena de tú a tú, ¿eh? No nos conocíamos. Oías de hablar, de tener una charla o algo, tal, y es cuando lo conoces del todo, porque él dio cursillos prematrimoniales… Él y Morenilla…

Morenilla, ¿el médico?

Sí, sí, sí, sí, el de la clínica Morenilla.

Él también dio cursillos prematrimoniales, ¿no?

Eso. Uno lo daba desde el punto de vista del matrimonio, si hay o no que utilizar el método Ogino o los anticonceptivos… Eso se me quedó aquí… Y Antonio Cartagena todo lo contrario.

Claro, es que son… Claro, Morenilla era del Opus…

Claro, claro, claro, claro. Por eso digo, todo lo contrario, ¿no? “Me cachi en la mar, Cartagena, yo, de mayor, quiero ser como tú, ¿no?”. Pues eso, ¿no? La libertad, ¿no? La educación para la libertad… Pues uno puede hacer lo que quiera si se encuentra bien. Pues tener hijos o no tener hijos pues ya lo verá cada uno por su cuenta y riesgo, ¿no? Y el otro pues totalmente lo contrario, ¿no? Hay que procrear… Vamos, se te queda en esa época… Parece que eran vientos de libertad escuchar a Antonio Cartagena, y decía: “Joder, que puedes hacer lo que quieras. Hombre, que no tengas ningún problema. Utiliza… Tú utiliza lo que quieras y, si tienes claro que no tienes que tener, pues ventílatelas, ¿no? O sea, que el método no te…”.

Y, ¿dónde daban los cursos? ¿En la Sagrada Familia los dos?

No, en una casa de aquí, del barrio de la Sagrada Familia.

Y, ¿por qué daba los cursos Morenilla aquí?

Pues yo qué sé. Se ve que la Sagrada Familia o la jerarquía lo buscaba a él para hablarle a los matrimonios…

Y para contrarrestar un poco…

Eso es, y Antonio Cartagena tal. Bien, yo conozco a Cartagena, tal, tal, tal. Bien, entonces, estamos ya casi, si mal no recuerdo, casi a finales del 74 y, entonces, me gustó la idea, ¿no? Ya José Diego ya me había llevado a un par de reuniones, había conocido a Antonio Cartagena, nos hicimos amigos, ¿eh? Sin saber de dónde venía. Y, entonces, ahí entra ya en juego la casa de este hombre. Sí, la vivienda de Manolo Canales Espinosa, ¿no? En el barrio de Altabix, junto al cuartel de la Guardia Civil, no te lo pierdas. Ese dato es también para retenerlo, ¿no? Entonces, nos hicimos amigos. Ya había ido a alguna reunión. Entonces, ¿cuándo aparece este hombre en escena? Pues cuando ya me dice José Diego: “Oye, pues ya, si quieres, te puedes meter en un grupillo de la HOAC, de iniciación de la HOAC”. Entonces, me gustaba más que lo del partido.

Claro, porque tú tenías inquietudes religiosas, ¿no?, cristianas…

Eso es, y eso de la juerga y ya, y no valorar la amistad entre amigos no me… No lo veía yo en el partido, ¿no? Lo veía más… José Diego: “Oye, pues vente a mi casa”. Pues el otro con Antonio Cartagena: “Oye, pues yo te visito. Tú me visitas a mí, ¿no?”. O sea, esa amistad, ese… Eso más la persona, ¿no? Hay que hacer esto, pero y luego no te conozco… No, no, no, vamos a dar la cara el uno por el otro, ¿no? Entonces, pues me incliné por la HOAC. Entonces, empecé la iniciación a la HOAC, más o menos a finales del 73 o principios del 74… Sí, 74… Comencé…

Finales del 74, ¿no?

No, no, finales del 73 y principios del 74, más o menos.

Pero tú conoces a Cartagena en el 74…

No, no. Espera, lo conozco en el 74. Empezamos… Canales, si mal no recuerdo, creo que fue… Porque la historia que se llevaba en la HOAC era primero el grupito de iniciación, que no conocías a la otra gente, más o menos parecido a la célula del partido, ¿eh? Y nada más que te juntabas en alguna convivencia. Porque hay un año por ahí, por en medio, y es… Yo no me acuerdo si empiezo en el grupo de iniciación antes o después de casarme. No sé si es a final… ¿Tú recuerdas cuando Elvira…?[6] Bueno, pues puede estar ahí, entre finales… ¿Eh? Entre 73, 74 e inicios del 75, ¿no? Bien… Y yo fui a la primera asamblea general… Nos tiramos dos años. Por eso, calculo yo lo de los 73, 74… Estuvimos dos años en el equipo de iniciación y fui a la primera asamblea general, la que se realizó en Valencia, que fue en el 77. Entonces, claro, cuando terminas dos años en iniciación, para aquí y para allá, y, luego, ya optas… Pues, por eso, yo creo que 74, 75, más menos, ya entras en la HOAC. Yo recuerdo que nos explicaban la asamblea esta de Valladolid y, luego, ya es en el 77, en el verano del 77 creo que fue la historia aquella, fuimos a la asamblea de Valencia, conflictiva. Dos años en iniciación, luego, coincide en el 77 que es la asamblea general, que era cada dos años cuando se celebraban las asambleas en la época o cada tres… Dos o cada tres… Bien, entonces, el ir a la asamblea general de Valencia, en Paterna, es a consecuencia de que ya he hecho la opción por entrar en la HOAC. Entonces, en la HOAC es el periodo de iniciación, despertar la conciencia de lucha. Una vez que has despertado la conciencia de lucha pues hay que tenerlo claro que te… No, o al contrario… Que tienes que hacerlo de forma organizada y, luego, pues lo del tema de asumir el proyecto de Jesús de Nazaret desde el punto de vista de una organización. O sea, que yo quiero pelear, me organizo para pelear, pero, luego, tengo que tener una mística, una proyección, ¿no? Y es asumir el proyecto de Jesús, ¿no? Entonces, claro, eso te lo ofrece la HOAC, ¿no? Bien, entonces, ya te metes en esa dinámica y, luego, volvemos otra vez y ya estamos hablando ya del 75. Ya te metes en la HOAC, pues ya coges la dinámica de la HOAC, ¿no? Pero recuperamos otra vez para llegar a lo de la empresa, ¿no? Entonces, en la empresa, lo que hacemos en el Grupo Vizcarra es montar un grupico de allí, de las empresas del Grupo Vizcarra, que podía ser la célula, y que otra gente se está reuniendo también. Y, entonces, es a mediados del 75, ¿eh? Cuando se vuelven a dar las elecciones sindicales para otra vez renovar los cargos y, ahí, me presento de delegado, salgo otra vez de delegado… Salgo otra vez de delegado… En Mocasín en el año 75, 18 de junio del 75, la segunda vez que salgo de delegado[7]… Esto ya es oficial porque esto es la credencial que empieza a darnos el sindicato vertical en el año 75, como que he sido elegido en representación de la empresa Mocasín. Bien, entonces, ya hemos hablado del año 73, que te presentas para delegado, pero como no tenías conciencia pues no guardas, no sé, era cuando empezabas con el gusanillo y tal. Entonces, no puedo mostrar el del año 75, ¿eh?, de aquellas reuniones, pero… Perdón, del año 73, pero del año 75 sí, porque esto ya me lo guardé, ya estaba ya en la época y, entonces, como también he sido un poco amante del romanticismo, ¿no ves? De decir: “Oye, hay que guardar, hay que tal…”.

Y, ahí, salió también con Andrés Lorente, claro…

Sí, sí, con Andrés Lorente…

Salieron los dos juntos en la misma empresa…

Con Andrés Lorente, con Juan Martínez… Unos cuantos delegados más en el grupo. En Siober salió este compañero, Ramón del gimnasio CAI, que te he dicho antes. Éstos sí salieron también, ¿no?

¿Ramón era Ramón Guilabert[8]?

No…

Ramón el de la lucha…

El de la lucha libre, el del gimnasio CAI.

Sí, el de la lucha libre, que había un grupo de gente de la lucha libre que era afín al PCE…

Claro, Marcos, la lucha grecorromana… Ramonico, que no sé si ha fallecido. No me he enterado, ¿no? Me lo dijeron pero creo que ha fallecido un día de estos, hace un mes atrás o por ahí, ¿no? Precisamente, en el entierro de Andrés Lorente lo vi, a Ramonico…

Que ese era el marido de María Estrella Portellano…

Sí…

Murió hace cosa de un mes o algo así, o tres semanas…

Sí, sí. Yo fui al entierro de Andrés Lorente… Mira todo esto es de la época, ¿eh? Bueno, pero ya hemos corrido un tiempo… Bien, en el 77… Entonces… Perdón, en el 75, estamos por el año 75, eso es. Entonces, pues oye hay que reunirnos, hay que coordinarnos, hay que montar una coordinadora aquí para que estemos unidas todas las empresas del grupo, tal y tal, ¿no? Vale, pues empezamos los grupillos a tener cambios de impresiones. Por otro lado, yo me venía con José Diego aquí, a la casa esta de la Sagrada Familia, a reunirnos, a algunas reuniones, tal. Entonces, no sé de quién partió la idea, pero nos la podemos atribuir la HOAC o el partido, pero sí que algo hay que hacer, ¿eh? Con el sector del calzado. Pues algo hay que hacer en el resto de sectores… Pues podíamos montar una coordinadora de sectores, ¿no? Bien, pues, ¿por qué no nos reunimos? ¿No? Y nos vemos. Entonces, ahí estaban los primeros de mayo que celebramos por el Pantano, por detrás del cementerio viejo, tal, ¿no? Pues oye… No sé si fue… Este dato sí que no lo retengo… No sé si fue en torno al Primero de Mayo o después… Hicimos una convivencia un domingo por la mañana por detrás del cementerio, una convivencia que nos juntaríamos allí… Pues había pues 30 ó 40 personas o más, ¿no? Pues a almorzar, al campo, tal. Me cachi en la mar, cuando nos damos cuenta estábamos montando una coordinadora de todos los sectores de Elche, de toda la gente que quisiese moverse, ¿no?

Una coordinadora sindical, ¿no?

Sí, sí, de trabajadores, un grupo de trabajadores.

Sí, independientemente de que estuvieran unos en Comisiones, otros en tal…

Ahí no se hablaba de dónde estabas, ¿no? Nada más que se hablaba de si trabajabas en la construcción, si trabajabas en la química… Retenlo… En la construcción, o en química, o en el calzado, o en la zapatilla vulcanizada…

¿La zapatilla vulcanizada no entraba dentro del sindicato de la piel?

Del calzado no. No… Bueno, porque tuvo su convenio propio. Nosotros entendemos el sindicato de la piel porque tiene su convenio. El convenio colectivo del calzado, el convenio de marroquinería, el convenio del curtido y hasta incluso yo estoy haciendo un trabajillo también sobre el tema de la economía sumergida y aún hoy, en la actualidad, en Alhama de Murcia, que es un pueblo también zapatero, ¿eh?, tiene el convenio de zapatilla vulcanizada dentro de química, como convenio propio, ¿no? Bien, entonces, acordamos en esa convivencia montar una coordinadora de sectores. Entonces, nos juntamos los 30 ó los 40, ¿eh? Bien, montar una coordinadora. Pero, claro, luego, cuando nos separamos: “Oye, y, ¿por qué no hacemos los sectores por separado?”. Y, entonces, efectivamente, allí había compañeros de la construcción, Justo Linde; había compañeros de química, un tal Morante, su padre, Antonio Morante, su padre, que trabajaba en… ¿Cómo se llama? El Trust, que era una fábrica de químicas que había por donde está hoy la avenida de Alicante… Las Jesuitinas, más o menos por ahí enfrente de las Jesuitinas, ¿no? Entonces, como era de química, había… Del calzado, pues estaba Andrés, estaba yo, tal… De zapatilla vulcanizada estaba Martín Carpena, ¿eh? Y, luego, del calzado pues su hermano también, Pepe Carpena… Movimiento… Pues te ves ahí… Luego, recuerdan… Me cachi en la mar, pues si ahí hay gente del Partido Comunista; había gente de la JOC, Juventud Obrera Cristiana, que era el hermano de Martín, Pepe Carpena; había gente de la HOAC, ¿eh? Pues gente izquierdosilla por ahí… Bueno, gente con inquietud, ¿no?

Y esta reunión, ¿en qué año fue?

Pues…

¿Qué sería? ¿El 75 también?

Más o menos, mezclada por ahí porque…

Antes de morir Franco, eso sí…

Sí, sí, sí, porque esta reunión va a derivar en dos cosas. Va derivar, una, en el movimiento asambleario, ¿eh?, que ya ella es la que prepara la huelga, ¿no? Vale, entonces, pues montar una coordinadora de sectores. Entonces, claro, cuando estamos hablando de montar una coordinadora de sectores, pues que se reúnan por separado los del sector del calzado, los del sector de la construcción y tal, ¿no? Entonces, claro, yo ya me meto en el sector del calzado y con este grupillo. Y, entonces, recuperas a la gente de la célula, o la gente se mete por ahí… Pues volví a reunirme en esa época ya con Andrés, ya por separado también, con el Pedro este, con Ramón ya no llegué a tener contacto, lo veía, lo conocía, sabía que estaba en el grupo… ¿Por qué? Porque lo que hicimos es, dentro de Elche, dividir Elche también por cachos. Y, entonces, yo me reunía aquí arriba porque vivía ya aquí, ¿eh? Sí, ya nos casamos, me vine a vivir aquí en el 74… Sí, ya vivía aquí y nos reuníamos en una casa de Pedro, éste que vende calzado, ¿no? El grupico de la HOAC… Las dos cosas por separado, ¿no? Nos reuníamos aquí, ¿no? Pero ya yendo al calzado, ¿no?

Y, un poco, ¿la distribución era luego la que se mantuvo en el PCE de las agrupaciones o no tiene nada que ver?

No, no, no lo hacías con esa idea. No, no, no… Ellos… Llevaba un objetivo esto, reunirlos así por separado, ¿no?

¿Cuál era el objetivo?

Y, entonces, nos reuníamos aquí… Bien, entonces, ¿qué decimos? Oye, pues si el sector del calzado trabaja en todo el pueblo de Elche pues vamos a reunirnos por zonas y así… Por zonas, ¿no? Pues como si hubiéramos dicho por barrios, ¿no? Entonces, nos juntamos este grupico, nos venimos reuniendo, pues venimos hablando de los problemas del calzado, que tal, que para aquí, que para allá, ¿no? Bien, pues ya pasa el año… Ah, perdón, dentro del año 75, por eso, entre otras cosas, guardas la tarjeta, nos organizamos ya de forma más latente… Del 73, por eso, no guardas nada… Pues espontáneamente en la empresa, oye, te presentas por esa inquietud y tal, ¿no? Pero aquí ya se monta de forma organizada, ¿no? Oye, vamos a presentarnos a las elecciones sindicales y algo tenemos que hacer para ver si podemos presentar candidaturas y todas esas cosas, ¿no? Entonces, recuerdo que se le pide asesoramiento a Francisco Sánchez Llebrer, que es un abogado del sindicato vertical que llevaba lo de la piel… Luis Verdú llevaba lo de zapatillas vulcanizadas… Sánchez Llebrer ha muerto ya, pero Luis Verdú vive…

Sí, bueno, estaba el despacho al lado del periódico…

Exactamente, ¿eh? Él llevaba lo de zapatillas vulcanizadas, ¿no? Entonces, a Sánchez Llebrer le pedimos el asesoramiento para ver si podíamos presentarnos a las elecciones sindicales por libre y él dice: “¿Por qué no?”. Y, entonces, organizamos el presentarnos. Entonces, lo que buscamos es que gente del Grupo Vizcarra se presentara, que se presentaran de otras empresas, ¿no?, para coordinarnos. La coordinadora hablamos entre nosotros: “Oye, hay que presentarnos. Nos podemos presentar. Presentamos la lista…”. Porque la lista que tenías que presentar, aparte de presentarte en la empresa, en la empresa se llamaba… Sí, eso, delegado de personal y, luego, los jurados de empresa. Y, entonces, como la junta directiva del sindicato vertical, que eran las… ¿Cómo se llamaba? Trabajadores, Profesionales… El UPT… Técnicos, Profesionales o Cuadros o algo de eso…

Sí, la Unión de Técnicos y Trabajadores…

Sí, algo de eso, ¿no? Bien, entonces, para derrocar a los que había en la dirección.

Porque, una pregunta… La coordinadora se fundó antes de las elecciones del 75…

Sí, claro, claro.

Y fue vísperas de un 1 de mayo…

Sí, había…

O sea, que sería… Si esto fue en junio…

Lo hacíamos coincidir... Las reuniones… O quisimos hacerla coincidir, efectivamente, con el Primero de Mayo.

Que pudo ser unos meses antes, ¿no?, de esto…

Sí. Hasta el año 76, estamos basculando ahí, que si un mes se me escapa, el otro, ¿no? ¿Eh? Bien, entonces, estamos organizándonos, nos vemos, tal, ¿no? Bien, nos hemos presentado a las elecciones sindicales, nos ha dicho un abogado que nos podemos presentar, que no hay ningún problema, intentamos que alguien se meta en la junta directiva de la dirección del sindicato vertical, tal, ¿no? Algunos se meten. Yo recuerdo en esa época que se mete Justo Linde. Justo Linde formaba parte de la dirección del sindicato vertical ya en la junta directiva. Había otro compañero de químicas, un tal Gerardo o Gelardo o algo así, que ahora tiene o sus hijos tienen una tienda de electrodomésticos, Frigelar… Frigelar… Bien, entonces, vale, nos presentamos. Ya ha pasado el año 75 o está a punto de pasar el año 75, pero en la coordinadora planteamos que algo hay que hacer con el convenio del calzado. Por lo tanto, la gente del calzado, ya que nos estamos reuniendo los cuatro grupitos, o cinco grupitos, o seis… No sabía uno nada del otro, ¿no?, hasta que no venía el Primero de Mayo, o hasta que no… Yo qué sé, hasta que hubiese algo para juntarse todos… Pues tenemos que hacer algo con el tema del calzado. Los delegados dentro del sindicato vertical empezamos a plantear que el sindicato vertical no recogía las aspiraciones de los trabajadores. Por lo tanto, hay que hacer plataforma, hay que pedirles la opinión a los trabajadores en las empresas para que opinen qué es lo que quieren, cómo lo debemos hacer, tal, tal, para allá, ¿no? Vale, ¿eh? Me cachi en la mar, pues aquí hay que ir a la huelga porque esta gente no nos hace ni puñetero caso, ¿no? Y, entonces, ya entramos en el año 76 y organizamos la huelga, dentro de la empresa, de brazos caídos. Entonces, la primera huelga que se da en el calzado después de toda la historia de la transición es en el año 76, ¿eh?

En el año 76, que fue en las empresas del polígono Vizcarra…

No, en todo Elche.

Ah, en todo Elche…

En todo Elche.

Entonces, hubo una huelga ya en el 76…

En el 76.

De brazos caídos…

Yo siempre me he peleado con el dato de enero, febrero o marzo[9]

 

Pero en el primer trimestre, ¿no?

Sí, sí, sí, en el primer trimestre, ¿no? Porque hay un dato que juega con esas fechas, que es el que el convenio del calzado termina… No es como el resto de convenios, que es del 1 de enero al 1 de diciembre. Éste es del 1 de marzo hasta el 28 de febrero. Entonces, ahí tienes esos dos meses. Entonces, por eso, creo que ahí ese dato se nos escapó. A mí, se me ha escapado también. Yo he buscado un convenio del año 76, ¿eh? Y, precisamente, ya habla de esa fecha, ¿no? Ya habla de esa fecha. El convenio del calzado del año 76… Si lo miramos, pone aquí… ¿Dónde está? Ya no me acuerdo… Bien, también tiene su explicación después, que me acuerdo más de ésta. O sea, que no es año natural, ¿no? Entonces… Quizás, sí, yo creo que es por eso, ¿eh? No sabemos bascular, o sea, situarlo en la fecha concreta porque era al principio. Bien, entonces, acordamos la huelga de brazos caídos, ¿eh? Fueron tres días.

Tres días completos…

Tres días completos.

Que estaban en la empresa, pero de brazos…

Imagínate dentro de la empresa, tú parado, de pie, el jefe: “No te muevas”, o el encargado: “No te muevas, en tu sitio”. Y aguantar al encargado que te pasaba o te presionaba. O sea que, para mí, fue más importante que las posteriores, ¿no? Por el mero hecho de estar dentro de la empresa sufriendo psicológicamente, tal. Bien, la huelga fue un éxito. Entonces…

Fue secundada por casi todos los trabajadores…

Sí, sí, sí, sí.

Y, ¿qué es lo que se pretendía? ¿Qué se buscaba en el convenio?

Pues, claro, que el convenio, el contenido del convenio… Que el contenido del convenio fuese un contenido que ha partido de las aspiraciones de los trabajadores, por los trabajadores.

Ah, que partiera de las aspiraciones… Pero que no eran reivindicaciones concretas, sino que fuerais vosotros los que decidierais el contenido de ese convenio…

El contenido, que si pedimos tanto de salario, que si pedimos tanto de jornada, que participen los trabajadores con su opinión, etcétera, etcétera, ¿no? Para llegar a conclusiones y hacer una plataforma de eso. Bien, entonces, también estamos… Reitero el tema de los meses porque es cuando pedimos la solidaridad, ya viene alguna gente de fuera y es cuando se monta una manifestación en Elda, que es cuando muere, a consecuencia de un tiro en la espalda, Teófilo del Valle[10]… No tengo el dato ese. Mira si hemos hablado veces, pero no me acuerdo… Unos compañeros decimos que es en torno al Primero de Mayo, que se hace una manifestación pidiendo… Porque entonces se hacían todas las manifestaciones pidiendo amnistía y libertad, se camuflaba debajo de las reivindicaciones económicas de los convenios, ¿no? Pero pedías la libertad sindical, ¿eh? Que te puedas reunir, todo el tema ese, ¿no? Entonces, ya digo, es cuando fallece el compañero este, a consecuencia del tiro en la espalda, y es en una manifestación. Bien, entonces, al mismo tiempo, ya empiezan a organizarse asambleas en los campos de fútbol y cosas de ésas. A nivel político, se junta la Junta Democrática, valga la redundancia, planteando las reivindicaciones… Pues eso, amnistía, pues libertad, asociación política y tal, y ahí los trabajadores del calzado por en medio, ¿no? Bien, entonces, no se nos queda buen sabor de boca de lo que ha pasado en el convenio del 76 con las conclusiones a las que ha llegado el sindicato vertical.

Porque, al final, el convenio se aprueba al margen de vosotros, ¿no?

Sí, sí, de nosotros, ¿no? Y mira si es que si hicimos manifestaciones desde el centro a llegar a venir a la casa de Manuel Prieto[11], que era el presidente del sindicato vertical, ¿no? En donde éste, Manolo Canales, recuerdo que, en una de las manifestaciones… Ya digo, fueron esos días, ¿no? Vino un coche de la Policía detrás de nosotros, y salimos los dos corriendo, y yo pego un salto y salto la vía del tren porque como veníamos para la plaza Barcelona… Entonces él vivía un poco más arriba de la plaza Barcelona, pues en una de esas calles… Pues creo que fue por ahí por el bar Emilio o tal, un coche de la Policía tira detrás de nosotros, y yo bajo para abajo y salto los raíles de la vía, ¿eh? Y, luego, me digo: “¿Cómo es posible que yo haya saltado esto?”. Pues, imagínate, para que no te pillara la Policía, tú corriendo delante, pegas un salto, pero que no te lo explicas… Qué impulso no llevaría yo para que no nos pillara la Policía, que saltamos de…

Esta marcha hacia la casa de Prieto, esto estaba previsto que fuera una manifestación, ¿no? Lo que pasa es que al final derivó…

Sí, pues una manifestación para pedirle, oye, el apoyo a los trabajadores: “Tú que representas a los trabajadores, ¿por qué no apoyas a los trabajadores y te escondes”. Cosas de ésas, ¿no? Bien, entonces, ya no nos queda buen sabor de boca de lo que ha negociado el sindicato vertical y se nos queda la sensación de que esto hay que organizarlo para lo que pueda venir para el año siguiente, ¿no? Entonces, al año siguiente es cuando ya se discute, en el año 77, la ordenanza laboral de la piel. Ya el sindicato vertical o la gente del sindicato vertical tiene que hacer esto más amplio, ¿no? Recoger aquí algunos derechos que hoy no se recogen o fue una buena visión de los trabajadores de la época que planteamos unas mejoras, que antes dirían: “Oye, ¿cómo el convenio del calzado ha metido eso en su convenio?”, ¿no? Pues el trabajo a domicilio ya es legal, lo legalizamos dentro del convenio, dentro de la ordenanza de la piel, cosas anecdóticas aquí… Por eso, cuando me dicen: “Es que hoy la mujer…”. No la mujer ya tiene que estar de alta… Aparte del año 1946, pero ya los sindicatos, cuando empezamos a hablar y a achuchar, ya se recoge en el año 77 de forma legal, fehaciente, ¿no? Ya la gente ya lo sentía. Por lo tanto, no es una cosa de ahora.

Porque había discriminación en cuanto a la mujer… En el convenio, no se recogía lo que era la igualdad, ¿no? Por ejemplo, una aparadora cobraba menos que un cortador…

Sí, sí, eso en cuanto a tablas salariales, ¿no? Pero ya hablar de lo que era el trabajo a domicilio, partiendo de que el trabajo en casa fuese legal… O sea, hubo una época, eso ya tienes que analizarlo desde otro lado, en donde los empresarios, para abaratar costos, lo que hacen es descentralizar la producción, sacar cosas fuera de la fábrica, ¿no? Es la única manera de la que podemos abaratar costos, ¿no? Y, entonces, sacan a las mujeres de las fábricas y, entonces, vale, pues a trabajar en casa. Entonces, antiguamente, se pagaba una dote cuando contraías matrimonio y te daban un dinero. Entonces, ¿el empresario qué te decía? “Para no darte este dinero, si quieres…”. No se lo decía así de esa forma, ¿no? “Pero, si quieres, te doy una máquina de aparar”. Mira, el premio que te da la empresa es una máquina, te llevas la máquina de aparar a casa y, desde ahí, trabajas para la empresa. Bien…

CINTA 2- CARA A

De eso, de que el trabajo está saliendo a la calle pues… Y que, además, es legal porque viene del año 46, en la reglamentación de la piel, ¿eh? Trabajo a domicilio de forma regular… Nosotros lo que hacemos es llevarlo al convenio particular del sector del calzado, ¿eh? Porque lo que dice la reglamentación del trabajo es que se pueden recoger, a través de la negociación colectiva, pues cosas muy particulares. Evidentemente, metemos en el convenio que el trabajo a domicilio puede ser dado de alta… Puede ser, ¿no?, que sea dado de alta, más aparte que se cobre un tanto por cien por el desgaste de herramientas, gastos de luz, etcétera, etcétera. No sólo el salario igual que en la empresa sino aparte un tanto por desgaste de herramientas, por… Yo qué sé… Por la luz… Exactamente, ¿no? O sea, mira si fuimos avanzados, ¿no? Bien, más aparte se mete también en el convenio, ¿eh?, previendo lo que pueda salir de los sindicatos o con la ley y tal, pues los sindicatos dentro de la empresa, ¿no? Ya eso fue la antesala de lo que pasó en el 78, ¿no?, que se pudiesen constituir los sindicatos dentro de la empresa, ya que son… Los sindicatos son legalizados, si mal no recuerdo, también en octubre o por ahí del año 77, ¿eh?

En octubre del 77 no, antes[12]

O antes… Por esas fechas, ¿no? Bien, entonces, pasa la huelga del año 76… Volvemos otra vez al asunto… Pasa la huelga del año 76 y nos quedamos con ese… Bien, para el año 77 habrá que prepararlo, que tal, que para aquí, que para allá. Vale, bueno, de acuerdo. Bien, entonces, desde el final de esa huelga del 76 hasta mediados del año 77, se monta una coordinadora a nivel estatal. Volvemos a reunirnos aquí, en la iglesia de la Sagrada Familia, en una casa que había aquí, en el grupo este de La Asunción, por ahí por donde está la calle Melchor Botella ahora, la avenida esta, que ahí no había nada, enfrente de donde está el Hiperber ese o cómo se llame, y el polideportivo. Ahí no había nada, todo eso era sierra, ¿no? Pues un localito ahí, porque ese localito fue histórico, ¿no? Ahí es donde escuché yo cantar a Luis Pastor en un localito ahí entre amigos, ¿no?, la primera vez. Vino él. Él era de la USO, ¿no? Y vino pues para entretenernos una noche de los fines de semana y en alguna cosilla. Venía a cantar algún… Otro compañero también… No me acuerdo de cómo se llamaba… Creo que era… No sé si era Ramón o algo, que vino de Madrid de forma extraoficial o lo que sea, y vino a cantar. Bien, recuerdo que vinieron también… Ese dato se me ha perdido, ¿no? Pero recuerdo que vinieron también con las muertes estas en el 75 en el País Vasco unas compañeras de Vitoria… Hubo las muertes esas de Victoria…

¿La de los carlistas? Lo de Montejurra, ¿no?[13]

Eso, eso… Vinieron a explicarnos… Estuvimos en la iglesia de la Sagrada Familia. Ahí estuvo también entremedias o por ahí, cerca, no me recuerdo, la huelga de Mesalina, que estuvieron encerrados aquí, en la iglesia de la Sagrada Familia, todo eso. Bien, entonces, empezamos a organizarnos de cara al 77. Esta coordinadora que se monta a nivel estatal… Vienen de Vall d’Uixó, zona zapatera; vienen de Zaragoza, zona zapatera; vienen de Palma de Mallorca, zona zapatera; y vienen de Arnedo, ¿eh?, zona zapatera. Nos reunimos en Elche, nos reunimos en Elda. En Elche nos reuníamos mayormente en la Sagrada Familia y en Elda en una asociación de vecinos, en un barrio, que se llama La Tafalera. Bien, entonces, pues vamos a organizarnos, tal, nos organizamos y nos preparamos para montar la huelga. Seguimos con la idea esa de que Elche hay que partirlo en cachos… Pues que sean los grupicos los que se organicen, tal. En esas asambleas empezamos a hacer las plataformas, que la gente pidiese lo que lo que quería. De esas plataformas no tengo, ¿eh? De eso sí que no me quedé. Pues yo qué sé, tropecientos de salario, el incremento salarial, todo eso, las condiciones de trabajo… De todo, ¿no? Unas plataformas, como aquel que dice, sentidas por los trabajadores. Vale, pues iremos a la huelga si no lo conseguimos, tal. El sindicato vertical no nos hacía ni puñetero caso. Por lo tanto, nos planteamos que había que ir a la huelga. Ya hemos hecho la plataforma, ya hemos recogido lo que queremos, tal… Se lo llevamos a las asambleas que convocaba éste, Manuel Prieto, en el sindicato vertical… Ah, no nos hacen ni puñetero caso. Bien, luego, lo que planteamos es que pues, si no conseguimos tal, a la huelga. Me cachi en la mar, que se acercan las fiestas de agosto y las vacaciones. Entonces, nos lo planteamos. Bien, pues nos organizamos. Por aquí arriba… Siempre se decía, por aquí arriba, por la Cruz de los Caídos, por donde estaba Uniroyal, por el huerto Vizcarra…

¿Por dónde estaba Uniroyal?

Enfrente de donde está el geriátrico. Pasas la estación de autobuses, la primera manzana que viene a la derecha. Eso, ahí estaba Uniroyal.

Ah, donde está la residencia para personas mayores…

Para personas mayores. Pues enfrente, ¿eh? Lo que da la cara… O sea, la entrada central del geriátrico, el edificio de enfrente, ¿eh? Que se mantiene parte del edificio de Uniroyal, aunque el resto lo han tirado. Lo van tirando por cachos y van edificando, ¿no? Bien, entonces, nos esperamos a que, efectivamente, vengamos de vacaciones. Por ello es que creo, estoy convencido, que la huelga empieza el día 18 de agosto. El día 18 de agosto o el 22…

El 22 creo que es[14]

Bien, ésa es la polémica que existe entre unos compañeros y yo, ¿no? La huelga dura doce días[15]. Por eso, retenía lo de la fecha del convenio. En el convenio tenemos un laudo de tres meses… Perdón, de seis meses. Entonces, coge septiembre, octubre, enero, febrero… Perdón, septiembre, octubre, noviembre, diciembre, enero y febrero, lo de los seis meses. Por eso, el convenio, ¿eh?, se hace coincidir con la fecha…

De la entrada en vigor del siguiente convenio…

Del siguiente convenio, pero no año natural, sino coincide con la negociación de enero y febrero… Por eso, siempre hemos estado hablando de eso, ¿no? Bien, entonces, vamos a la huelga. La huelga es un éxito.

Pero, en principio, no estaba previsto ir a la huelga. En principio, se había llegado a un acuerdo en Madrid, lo que pasa es que eso…

No, pero eso en el transcurso, ¿eh? Estamos haciendo asambleas, asambleas generales, hacemos asambleas…

Pero eso antes de la huelga, antes de que se inicie…

Sí, sí, sí, antes de… ¿Cómo se llama? Antes de ir a negociar, en la iglesia de El Salvador, que nos tiran de allí enseguida, pero allí elegimos a una comisión negociadora, donde sale Juan Vázquez, Juan García, María Teresa, José Plaza, Andrés Lorente… Vamos, a entrevistarse con los del sindicato vertical, que el sindicato vertical no nos hacía ni puñetero caso, que tal, que para aquí, que para allá. Pues vamos a la huelga, nos preparamos. Vamos a la huelga… Vamos a la huelga. El primer día hacemos la asamblea en el campo de fútbol. La huelga ha sido un éxito. Estamos en el campo de fútbol. Al lado del campo de fútbol está la empresa de La Zapatillera, donde trabaja Manuel Prieto este. La gente nos traía esto como que estaban de huelga, papelicos así Ése es tal cual de la época: “La empresa Bontre S. A. 40 operarios en huelga”[16].

Eso es lo que le pasaban a usted mientras estaban arriba hablando para que ustedes… Y ustedes lo decían…

Claro, claro, para animar al personal. “De la empresa tal, han ido a la huelga”, ¿no? Ésa era la votación que hacían ellos, ¿no? El papelico ese es tal cual, ¿eh? Bien, pues estamos en la huelga. Efectivamente, hay un cambio de impresiones. Esto lo plantean Andrés y Juan García con algunos empresarios que no querían que se fuese a la huelga, tal, para aquí, para allá. Estamos el primer día de huelga, el segundo día de huelga… Y es en el segundo día cuando vienen y vienen con la idea de que algo se había conseguido[17], no sé el qué, pero algo se había conseguido y que, por lo tanto, pues había sido un éxito los días de huelga, que tenemos que ir a trabajar, que tal. La gente valora que sí, que no, que tal, que para aquí, para allá… Pom… Tiro a un compañero en el ojo, una pelota de goma le vacía…

A Andrés Rodes…

A Andrés Rodes… Le vacía el ojo, tal, tal… Por otro lado, Emilio Cano está tratando… El presidente del Consejo de la Universidad[18] está tratando de mediar para aquí, para allá, ¿no?

Porque Emilio Cano, entonces, ¿qué era? Empresario…

Sí, sí, sí, empresario de máquinas de coser. Bueno, lo que siempre ha sido, ¿no?, en el buen sentido. Que tal, que me han dicho que dan esto, que dan lo otro… Pero no había nada firmado. Y, entonces, claro, nos encontramos ante los compañeros que vienen. Andrés Lorente se pone allí, en la asamblea, a informarnos de que es posible que haya un acuerdo; la fábrica de La Zapatillera al lado que no para; a un trabajador que le han sacado el ojo… Xe, pues aquí a la huelga, a muerte… Y, entonces, lo que creíamos que iba a durar dos días, la gente dice: “No, para adelante”. Y, entonces, ahí es donde sigue la huelga hasta los doce días. Pues vale, hay que recoger dinero por ahí, hay que pedir, hay que montar la solidaridad, que eso es lo más bonito…

¿Vosotros os esperabais que iba a durar tanto?

No que va, pero si estamos…

¿Pensabais que iba a durar doce días o pensabais que eran dos días más y ya está?

No, dos días más o un día… Ya pero la gente…

Sí, que no estaba previsto desde el principio que fuera a durar tanto…

A durar tanto… Pero estábamos preparados para lo que hiciera falta…

Sí, estabais preparados, pero quiero decirte que no era previsible…

No, no, no, no, ahí no había ninguna previsión. Lo que sí que estaba claro era una cosa que sale por ahí, en los libros, ya cuando vosotros queréis escribir algo porque alguna gente se mete por en medio: “Sí, no, sí, no… Era por esto, era por lo otro…”. Vale… Nosotros utilizamos como excusa… Yo recuerdo que, al que hace tres o cuatro días, vino un compañero de La Rioja: “Es que allí estamos en Arnedo. Estamos de huelga, tal, para aquí, para allá”. Coño, la gente se animaba, ¿no? Bien, vale, pero aquí estábamos basculando entre Elda y nosotros. Elda nos utilizaba a nosotros y nosotros a Elda: “Que Elda va a la huelga”; “Sí, ya estamos en huelga”; “Que Elche se va a poner a trabajar”; “Que no se pongan, que si no son unos pelotas. Son unos no sé qué”. Y estábamos así pensando, ¿no? Hasta incluso el último día Elda nos utilizó a nosotros, y nosotros utilizamos a Elda porque primero tuvo la asamblea Elda y, después, nosotros.

Sí, que Elda dijo que volvía a trabajar y vosotros dijisteis que no y, al final, tuvisteis que volver a trabajar…

Claro, claro, claro. Entonces… Quizás por los dirigentes de la época más conscientes.

Sí, que era un poco una forma de bascular las decisiones a través de los dos. Un poco de consensuar, ¿no?

Eso es. Por lo tanto, nos hacían trampa, ¿eh? Algunos dirigentes nos hacían trampa. Un tal Roque Miralles, que aparece en la comisión negociadora de Elda, ¿eh?

¿Qué visión tienes tú de Roque Miralles? Porque, a mí, hay gente que me ha dicho que era la persona encargada de dinamitar la huelga y otra gente ha dicho que…

Era un personalista. Ésa es la visión que yo tenía. Tiempo después yo creo que los sindicatos tampoco querían que el movimiento asambleario tuviera éxito porque estaba eso, los sindicatos a punto de legalizarse[19].

Bueno, además, estaban los Pactos de la Moncloa…

No, los Pactos de la Moncloa son en el 78[20].

No, son del 77, son de julio. Sí, coinciden en el tiempo los Pactos de la Moncloa…

No… No teníamos los partidos legalizados aún…

Sí, el PCE lo legalizan…

El PCE se legaliza en el 77, en Semana Santa o por ahí.

Claro, y esto fue en el 77 y ya estaban los sindicatos legalizados…

No… Sí, pero no, no, los Pactos de la Moncloa son en el 78.

Son en el 77…

No lo tengo aquí, lo tengo en casa, en lo que es el contenido del Pacto del Moncloa, en un librito. Lo tengo en casa…

Además, fue en verano del 77. Por eso, claro, a ellos nos les interesaba…

No, no, no les interesaba ya por lo que venía, ¿no? Pero no son en el 77 los Pactos de la Moncloa. Bien, visto después, yo creo que… Si quieres luego hablamos para que no se me pierda el hilo. Bien, entonces, nos metemos en la huelga… Por eso, estamos ahí entre el 22 porque si del 22 para adelante son dos semanas estamos hablando de doce días o de catorce días, ¿no? Según como lo mires, ¿no? Y, luego, si lo miras en el calendario… Lo que nos puede llevar que las dos semanas eran dos semanas naturales. Entonces, ¿de qué estamos hablando? Si el 22 es lunes o el 18 es lunes, por aquello de que sean las dos semanas completas, ¿eh? Porque fueron dos semanas completas.

Fueron dos semanas completas…

De eso sí que estoy convencido, ¿no? Entonces, yo mantengo la tesis de que son 18 y 12, 30, ¿eh? Por aquello de calcular los días, ¿eh? El día 12 también inclusive… Perdón, el día 18 inclusive… Y otros compañeros dicen que del día 22 hasta final de mes. Coño, y entonces, ¿por qué nos han dado el laudo de seis meses que coincide con el 1 de septiembre? ¿No? Digo: “Me cachi en la mar, pues si son… Del 18, dos semanas, al 30 o al 31. Por eso, el 1 de septiembre es cuando ya…”. Porque si estuvimos más allá de septiembre podrían haberlo hecho… Pedro Tomás Moreno, que fue… Era el delegado de Trabajo podría haber dictado el laudo a partir del 1 de octubre. ¿Por qué lo hacen desde el mes de septiembre? ¿No? Desde el 1 de septiembre, ¿no? Por eso, ahí, ya digo, esos días estamos jugando con esas fechas, ¿no? Bien, entonces, la huelga nos salió bien, basculando, tal, tal, tal. Pero, gaitas, el primer día hay que hablar de la solidaridad, ¿no? Y, entonces, como hay unos compañeros que se montan desde la comisión negociadora, alguien tiene que organizar aquí la intendencia. Entonces, aquí había que organizar pues el pedir el campo de fútbol, tener el campo de fútbol a nuestra disposición, más, al mismo tiempo, organizar la solidaridad para que los trabajadores vayan aportando algo. Bien, entonces, yo me entrevisto con Manuel Martínez Valero, que era el presidente de Elche. Él, ideológicamente, yo lo sé después, pertenece también a Unión de Centro Democrático, ¿eh?

Sí, que él se presentó de senador…

Él tiene ideología así liberal, tal, para aquí, para allá. “Oye, Pascual, pues, si os hace falta el campo de fútbol, aquí lo tenéis”. Me cachi en la mar, el cielo abierto. A Vicente Quiles Fuentes, para las asambleas de delegados, le pedimos también Parque Deportivo. Entonces en la cancha de baloncesto, ahí, hicimos un par de asambleas. Nos las deja también sin ningún problema, también con otra ideología, pero, en este caso, no hubo ningún problema. Bien, y, entonces, ya nos organizamos en salir a pedir a los pueblos para montar la huelga. Y ahí es donde montamos el susodicho economato de Elche, ¿no? Entonces, el economato pues lo montamos por aquí, por El Toscar. Llegamos a recoger pues un total, más o menos, de dos millones de pesetas.

Durante todo el tiempo, claro…

Durante todo el tiempo. Eso lo gastamos en ir a comprar. Había otras empresas que nos daban, o algunos compañeros de la agricultura o de la Vega Baja nos traían un saco de patatas o… ¿Eh? Un saco de lechuga, tomates… Había de todo, ¿no? Compramos también… Otra anécdota: comprar botellas de butano para que a aquél a quien le hacía falta el gas en casa se le diera. Hay un compañero que tiene que ir a operar a su hijo de la vista a Barcelona, le damos dinero para ir. Es un compañero que vive por allá arriba. Te soy sincero, porque el movimiento asambleario tuvo solidaridad con él, pero él, después, a nivel sindical, ni lo ha olido, ¿no? No valoró ese acto en sí, ¿no? Y, además, sé que vive ahí, dos calles más arriba, lo veo muchos días y ni siquiera te saluda, ¿no? Eso me sentó muy mal, ¿no? Porque fue un acto muy bonito, ¿eh? Pero él luego no sé. En estas dos semanas organizamos en el campo de fútbol un par de partidos de fútbol entre mujeres, ¿eh? Era cuando estaba de moda si la mujer jugaba o no jugaba al fútbol ya, en aquella época. Una compañera, María Espinosa, jugaba muy bien al fútbol. Organizamos también un pequeño festival de cante, ¿eh? La compañera Irene… Hay una compañera de la HOAC que vino a cantar al campo de fútbol. Tú imagínate el escenario con 15.000 personas.

Y eso… ¿Qué entrada se pagaba por entrar por ejemplo?

Nada, nada, ni para recoger dinero.

Entonces, cada uno daba lo que quería…

Claro, pues pedías por la calle al… No lo tengo… Eso sí que… Solidaridad con los trabajadores en huelga, unas pegatinas que hicimos…

Porque los dos millones que se sacaron de pesetas eran sin contar lo que la gente entregaba en especie, los sacos de patatas…

No, aparte, aparte. Es que organizamos la solidaridad, pedir dinero, ¿no? Pero fuimos a casi toda España. Recuerdo también como anécdota que había un compañero que decía: “Xe, mi cuñado o no sé qué… O mi hermano va con un camión de estos de repartir por ahí, por toda España, no sé qué, de una agencia y tal. Me voy con él y pido dinero, ¿no?”. Y se fue con él y trajo dinero, ¿no? Yo recuerdo que fui a Alhama de Murcia porque trabajadores allí eran pocos, ¿no? O sea, que había ocho o diez fábricas, ¿no? No estaban informados y me acuerdo de que me fui e hice la asamblea… Era en agosto, en un cine de verano. Estaba la Guardia Civil así, enfrente. Digo: “Sí, compañeros tenéis que uniros con Elche, tal, tal. En Elche las fuerzas del desorden…”. Me salió esa frase: “Las fuerzas del desorden a un compañero le han segado el ojo… Le han sacado el ojo”. Cuando terminé la asamblea, la Guardia Civil… Schf…

¿Te detuvo?

Pero no… O sea, me llevó al cuartel o dónde fuera y qué, de dónde era, pidiéndome la declaración, pero no, no me quedé allí, ¿no? Pero la frase esa, ¿no?, de las “fuerzas del desorden”, en vez del orden, las “fuerzas del desorden”, que eran las fuerzas de orden público, ¿no? Del “fuerzas del desorden”. Y ya pues de dónde venía… Fuimos en un 127 que yo tenía, pero no, nos vinimos. Prestamos la declaración: “Que somos de Elche, estamos de huelga, venimos a explicar a los trabajadores la situación de la huelga, recoger dinero, solidaridad, tal, tal, tal”. Bien, recuerdo otra anécdota, que una de las noches que hicimos la recolecta de todo lo que había traído la gente teníamos tres cachumbos de detergente de esos redondos. Creo que eran de Colon… Eran redondos y así de altos, ¿no? Llenos de monedas. Digo: “Me cachi en la mar, tres cachumbos llenos de monedas. ¿Dónde meto yo esto? Si alguien me ve por ahí, por la calle, esto me lo quita, tal…”. Pues, yo qué sé, montaje que me hice en la cabeza. Pues lo dejé dentro del maletero del coche y me quedé durmiendo en el coche para salvaguardar el dinero. ¿Por qué? Porque, claro, la recolecta y la contabilidad del dinero, de las monedas… Si es que era todo monedas, ¿no? Lo hacíamos por la noche, una vez que se había terminado la asamblea, ¿no? Y estuvimos deambulando por ahí a ver qué banco nos quería recoger el dinero en monedas y no había ninguno. Entonces, el único banco era el Banco de Santander. Entonces, claro, que tenía maquinilla de esa de contar las chapas. Tú sabes la cantidad de…

Ah, que no querían cogerlo pero porque eran chapas…

Claro, porque eran monedas, duros, pesetas… Eran muchas, ya te digo, tres cachumbos de dinero, de chapas, ¿no? ¿Eh? Veinte kilos de monedas, ¿no? Y eso no te lo cogía nadie. Entonces, digo: “Me cachi en la mar, si yo me lo llevo a mi casa y, yo qué sé, alguien me ve por la calle con tres cachumbos de dinero, con tres cachumbos, con lo que pesa esto… Si es que esto se va a romper, tal, para aquí, para allá, ¿no?”. Pues nada, dentro del coche y me quedé durmiendo en el coche. Y eso, a la mañana siguiente, tempranito, cuando abrían el banco, enseguida estábamos nosotros allí en la puerta para ingresar. Ya lo contaban y tal. Bien, la solidaridad fue muy bonita. Las vivencias que tuvimos en el campo de fútbol, ver la voluntad de la gente, ver las ganas de participar en la huelga, ver que aquello pues tenía que salir para adelante, todo el mundo animando, todo el mundo… O sea, aceptando la justeza de la reivindicación. Y fuimos apoyados por todo el mundo. Y, entonces, ya al final, pues viendo que la huelga no iba para adelante, que algunos querían… Que sino nos cargábamos el sector. Pues, entonces, efectivamente, trataron de pactar, trataron de negociar. Como no había nada firmado de lo que se discutía o de lo que se estaba dispuesto a dar pues la huelga había que terminarla para que no fuese un éxito y el movimiento asambleario triunfara, ¿no? Entonces, de ahí es cuando aparece Pedro Tomás Moreno, que era el director provincial de Trabajo y es el que dicta el laudo. Entonces, alguien decía que, antes del laudo, había una propuesta de los empresarios que era mejor que el laudo, que tenía más contenido que el laudo, pero nadie lo ha podido demostrar en papel. Eso viene de alguna gente del Partido Comunista, ¿no?

Sí, yo, de hecho, había leído un libro que la tesis era esta, que el día 22, cuando se inicia la huelga, según dice el libro, había un acuerdo con los empresarios en el que se ofrecían mejores condiciones que luego…

Pero nadie lo tiene… Nadie lo tiene en papel. Por lo tanto, son conjeturas que…

Claro, que nunca se ha podido acceder a los…

Eso es. Nadie ha firmado… Nos podrán… No, porque tú tienes más influencia que yo, porque tú los conoces más… No. Yo sé que Emilio Cano estaba por ahí tratando de mediar, ¿eh? Éste… Hay un empresario también que era del Partido Comunista, Cascales, ¿eh? Manuel Cascales, que también conocía a algún empresario que le había dicho no sé qué, ¿no? Hay también un director de Trabajo, director general de Trabajo que viene a Valencia que también. Pero no hay nada por escrito, nada de nada. Entonces, como no hay nada, la gente no se fiaba. Era normal, ¿no? Hasta incluso el día que nos vamos o decimos de ir a trabajar, tal, tal, hay una foto que, si saliese hoy, dirían: “El loco de la colina”. Se baja los pantalones físicamente en el campo de fútbol y nos dice: “Ya nos vamos a trabajar. Claro, no hemos conseguido nada, ¿eh?”. Entonces…

Sí, que eso fue cuando ya… Primero se dijo que seguía la huelga y, luego, fue la protesta, ¿no? Que fue cuando se metió el PCE y Comisiones…

Claro, claro, eso es. Bien… No, el PCE y Comisiones ya estaban participando en la huelga.

Sí, pero quiero decir que se metió para coger y decir: “Hasta aquí”…

Hasta aquí hemos llegado, ¿no? Entonces, bueno, viene el laudo, ya se saca lo del laudo y, entonces, tampoco lo tengo por ahí en papeles, ¿no? Pero un incremento salarial, ¿eh?, muy justo a la época. El laudo era de seis meses. Por lo tanto, como estábamos en septiembre, pues al año que viene nos veremos las ganas y las caras. Vamos a reservarnos porque en estos meses tenemos que organizarnos. Entonces alguien lo vendía así, ¿no? Y hay otra gente que lo vendíamos y decíamos: “No, no, me cachi en la mar, ya que se ha logrado montar una huelga a nivel estatal de estas características y la cosa ha salido bien pues vamos a continuar en huelga para negociar un verdadero convenio y, además, con interlocutores válidos, una comisión negociadora de los empresarios”. Entonces, si el sindicato vertical[21] no vale para nada pues que los empresarios den la cara de forma real, ¿eh? Sabiendo de… Nada de pataletas y de extraoficial, ni a espaldas… No, no, no, ¿eh? Entonces, entre ese grupo de gente, me encontraba yo, por decirlo de alguna manera, por identificar, ¿no? Y, entonces, los compañeros de los sindicatos… La UGT nunca estuvo de acuerdo con el movimiento asambleario. Hay algunas notas de prensa de aquella época que decían que “el movimiento asambleario era un cáncer que había que extirpar”.

Sí, Arabid lo dijo, ¿no?

Arabid no, García Miralles. Yo se lo atribuyo a García Miralles. No, García Miralles, Antonio García Miralles, que él tenía un despacho aquí, en Elche, para la UGT.

Sí, que él era laboralista…

Sí, claro, él y Alfonso Arenas.

Alfonso Arenas…

Sí, Antonio García Miralles y Alfonso Arenas.

Eran los dos, ¿no?

Los dos. Los dos abogados. Entonces, la UGT no apoyó la huelga. Sí que es verdad que afiliados de la UGT en la clandestinidad (risas)… Porque, vamos, estaban saliendo, ¿no? Entonces se llevaba mucho eso: “No, aunque la UGT diga que no, yo sí, yo soy delegado de la UGT, no sé qué. Yo sí, ¿no?”. Y ya la gente que estaba dentro, pues el Partido Comunista, recuperando el sí o el no lo del movimiento asambleario, pues, efectivamente, no le interesaba que esto triunfara, ¿no? Entonces, vino uno que sigue estando en Comisiones, Agustín Moreno, y un tal Antonio Torres de Madrid, de Comisiones Obreras, a plantear que la huelga…

Antonio Torres de Madrid…

Sí, Antonio Torres o Pepe Torres… Un tal Torres, ¿eh? Lo digo porque Agustín Moreno sigue estando, el Torres no. Entonces, yo lo he conocido después y, claro, pues al estar en Comisiones… Porque somos los dos afiliados de Comisiones. Bien, vinieron a parar la huelga. Luego, hizo… Pilar Brabo hizo una asamblea, una reunión en Alicante donde fueron compañeros del Partido Comunista de aquí de Elche porque la huelga no podía seguir. Luego, había otros movimientos extremistas, los movimientos autónomos, ¿no? Que decían que el movimiento asambleario había que legalizarlo.

¿Los movimientos autónomos eran los que se habían escindido de la HOAC?

Sí, en parte.

Liberación, Movimiento por la Autonomía Obrera…

Sí, planteaban que los sindicatos había que legalizarlos… Perdón, que el movimiento asambleario había que legalizarlo, había que cobrar una cuota o pagar una cuota de solidaridad, todas esas cosas, tal, para aquí, para allá. En cierta medida, para nosotros, parecía que era un sindicato nuevo. Entonces, por lo tanto, no debería ser eso así. Y, luego, pues habíamos otra gente que decíamos: “Me cachi en la mar, ¿no? Ni una cosa ni la otra. El movimiento asambleario como tal, ¿eh?, puede funcionar”. Y esto lo planteamos porque el nacimiento de Comisiones, y con una perspectiva ya lo ves y… El nacimiento de Comisiones y, por eso, se llama Comisiones, es porque hay un conflicto, una comisión obrera nace, soluciona el conflicto, y desaparece. Luego lo llaman en plural porque son varias comisiones obreras, ¿no? Pero ése es el objetivo de una comisión obrera. Entonces, ¿qué le estábamos dando los melancólicos del movimiento asambleario? No, el movimiento asambleario es una nueva expresión de lucha, negocia el convenio del calzado, y santas pascuas y alegría, y al año que viene, si hay otra huelga, o no hay otra huelga, o hay que organizarla, pues otra comisión obrera, ¿no? Otro movimiento asambleario y se termina el conflicto y ya está.

Quería mantener el espíritu con el que había nacido Comisiones, que ya se había…

De Comisiones, eso es, eso es. Por eso, sabemos en el tiempo que éste, Marcelino Camacho, se enfrentó a Santiago Carrillo, al Partido Comunista, ¿no? Porque uno quería que siguiera el movimiento asambleario. Por lo tanto, el movimiento asambleario tenía que negociar en Madrid puesto que era… Iba con el origen de Comisiones Obreras, y la otra gente decía: “No, no, no, que Comisiones Obreras se va a convertir en un sindicato clásico y que, por lo tanto, no hay que darle carta de naturaleza al movimiento asambleario”.

Pero Marcelino Camacho tuvo una llamada aquí a Elche, en una de las reuniones en casa de Justo Linde para paralizar y dijo que hasta aquí habíamos llegado…

Yo más bien estoy por la labor de que, como él ha sido melancólico, le atribuyo más el querer mantener el movimiento.

Y que le viniera impuesto también de Carrillo…

Del partido, claro. Del Partido Comunista, de la gente del partido porque sino no tiene lógica. Es verdad que Agustín Moreno viene aquí a cargárselo.

Claro, es que es eso, que ahí ya interceden Comisiones Obreras a nivel nacional…

Pero claro…

CINTA 2- CARA B

Bueno, Ignacio Gallego es más radical. Con una perspectiva de verlo tiempo, dices: “Bueno, con razón decía esto, ¿no?”. No, no, más radical. Por eso, se monta otro partido, ¿no? Dices tú: “Me cachi en la mar, ¿A quién digo yo aquí que esto vale?”. Pues me acerco más a Marcelino, ¿eh? Marcelino pues es uno de los padres de la criatura, de Comisiones Obreras, con ese espíritu que veo más coherente que mantenga el espíritu del nacimiento de las Comisiones Obreras y lo parecido es el movimiento asambleario. Se ha dado la huelga en Santana en Jaén[22], se ha dado la huelga de los pescadores creo que era de Almería, se ha dado la huelga de la construcción en Cartagena… Hay unas cuantas huelgas por ahí que se parecen al movimiento asambleario y Comisiones las ha apoyado. Digo, entonces, con esa perspectiva del tiempo… Digo: “No, no, es más acorde con esta idea, con este funcionamiento, con el nacimiento de las Comisiones Obreras”. Era el movimiento asambleario, eran estos movimientos asamblearios, ¿no? Por lo tanto, veo más la lógica de Marcelino. La otra gente es más afín a la disciplina del partido y, viendo que el partido buscaba la legalización y el pacto democrático, que no hubiese ningún pifostio… Por eso, Suárez, que tal, la legalización y tal… Para ser más pacifistas, dicen: “No, no. La gente del partido estaremos de acuerdo o no, pero no, no, aquí quien tiene que triunfar es el partido clásico y el sindicato clásico, ¿eh? No, no, dejaos de la espontaneidad y aquí hay que organizárselo y mantener una estructura”. Entonces, pues bien, pues en esa idea casas mal… Viéndolo con la perspectiva del tiempo, claro, coño, si el que le tosía a Santiago Carrillo, como aquel que dice, fuera del partido o yo qué sé. La bronca que hay con Gerardo Iglesias y esas cosas, ¿no? O con Pilar Brabo, o las escisiones… O sea, que ha sido más aparatista, más disciplinario, o más de centralismo democrático el Partido Comunista que la gente de Comisiones, ¿no? Por lo tanto, me fío más de la tesis de que Santiago Carrillo era uno de los que quería… No, no, que había que cargarse el movimiento asambleario, ¿no? Y que triunfaran los sindicatos de clase, ¿no? Luego, lo podremos leer con la lectura del eurocomunismo, ¿no? La gente que habla de eso dice: “Bueno, con razón éste decía esto, ¿no?”. No sé si llamaba (Ininteligible), dirigente que está con Santiago Carrillo en el eurocomunismo francés[23]; el italiano[24] éste que ahora no me viene a la cabeza; y Santiago Carrillo, ¿no? Que son los propulsores del eurocomunismo, ¿no? Los partidos comunistas ya están legalizados. La correa de transmisión de los partidos comunistas es el sindicato, en este caso, Comisiones Obreras, o la CGT francesa o tal, ¿no? O la CGIL de Italia… Pues eran más acordes con eso, ¿no? Bien, entonces, efectivamente, pues termina la huelga del movimiento asambleario y a seguir funcionando. Ahora, una vez que termina la huelga del movimiento asambleario ya se va todo a tomar por culo. Ha quedado un resquicio muy bonito, muy bueno de que aquello que fue un sueño, ¿no?, hecho realidad de alguna gente, la capacidad que no… Yo no digo a los organizadores, los organizadores son los padres de la idea, pero la capacidad de autorganizarse de la gente, la solidaridad que tuvo el transcurso del movimiento asambleario, los doce días de huelga… Solidaridad en cuanto a… Aunque sea una peseta a aportar, aunque sea un saco de patatas, o un saco de melones, o un yogurt lo que se quiera aportar, fue el aspecto solidario. Y que, cuando las cosas se hacen coincidir con la ansiedad de los trabajadores por mejorar sus condiciones de vida y también por unas consignas claras y que iban acordes con el tiempo, ¿no?, yo creo que la gente responde. Y la consigna era muy clara, era mejorar el nivel de vida y la libertad sindical. Que, a su vez, la libertad sindical era igual que libertad política, de acuerdo. Política es todo, ¿no? Lo del griego, ¿no? Política viene del griego, de polis… Polis es pequeña ciudad. Por lo tanto, todo lo que sea organizarse en un pequeño pueblo eso es positivo, ¿no? Luego, pues la respuesta de la gente… Por lo tanto, podía coincidir la reivindicación de libertad político-sindical con la reivindicación de los intereses de los trabajadores de mejorar su nivel de vida, ¿no? Y, en cuanto a organización para llegar a esos efectos de la asamblea directa, la democracia participativa… Hacíamos asambleas generales por la mañana, asambleas de delegados de empresa por la tarde, ¿eh? Eso pues hacía que la gente en su empresa por la mañana votaba o sacaba alguna conclusión, la traía a la asamblea general al campo de fútbol, donde nos veíamos las caras todos y nos animábamos porque la huelga no había fracasado. Pues si alguna empresa se quería meter a trabajar o tal: “Oye, comunicadlo, tal por si así va un piquete, ¿no? Va no sé cuánta gente, ¿no?”. Entonces, traían la información al campo de fútbol: “Eh, que me he encontrado una empresa en Matola que está trabajando”; “Venga, pues tres coches para allá, para Matola”; “Oye, que me he encontrado en la calle Antonio Pascual Quiles otra empresa que está trabajando”; “Oye, pues un piquete para allá”. Y, luego, pues a debatir ese contenido en la tarde, ¿no? Oye, ha parado esta empresa, ha parado la otra, no hay ninguna trabajando y tal, ¿no? Mañana vamos a organizar el campeonato de fútbol… Venga, pues que lo diga tal, ¿no? Entonces, esa capacidad de organización, de resistencia, de solidaridad… Eso nada más que se puede mostrar desde un movimiento espontáneo así, ¿no? Porque si eso se hace desde un movimiento organizado, ¿eh?, con sus consignas, con sus tal, viene la pelea del otro… Por qué tú sí y yo no, por qué esto sí, por qué no… No, no, vamos a… Y no te lleva a ningún… Una reunión de partidos para montar un partido parece que no es más espontáneo, ¿no? Ese sentimiento tiene que ser más espontáneo. Entonces, efectivamente, nadie se identifica hasta la huelga del movimiento asambleario como una organización… Yo soy de Comisiones, yo soy del partido, yo soy de la HOAC… No, eso se sabe porque conoces a la gente y sabes dónde está, ¿no? Pero cuando vas allí nadie habla en nombre de Comisiones, nadie habla en nombre del partido…

Porque, ¿tú dónde estabas cuando llega el movimiento asambleario? Sigues en la HOAC y, ¿estás ya en USO?

No, no.

Eso fue posterior…

Posterior.

O sea, tú ahí estás en la HOAC y actúas en calidad… Bueno, actúas en calidad de trabajador, pero, bueno, estás en la HOAC…

No, pero no llevas la etiqueta de que eres de la HOAC.

Porque las consignas de la HOAC en cuanto al movimiento asambleario, ¿cuáles eran?

Las de Comisiones. Coinciden con las de Comisiones.

Vamos a la huelga…

Vamos a la huelga. Cuando el movimiento asambleario negocie el convenio ya se ha terminado. Que, por eso digo, te cuento como referencia la huelga de Cartagena, donde también hubo militantes de la HOAC.

O sea, que sí que apoyaba la huelga…

Claro, apoyaba lo espontáneo, ¿no? Se elige esta comisión, discute con la patronal…

Sí, pero llega un momento que ya dicen que esto ya se está yendo, ¿no?

Hombre, el último día nosotros no estábamos por la labor de que la huelga se fuese a pique. Lo que pasa es que también somos realistas. Nos quedamos solos. Por eso venía a cuento lo de Elda y Elche, claro. Cuando nosotros estamos votando, Elda ha votado por la mañana y Elda ha vuelto. Ha votado que vuelve al trabajo. Entonces, claro, ya nos fastidian a Elche. Ya nos quedamos Elche solo. Y, entonces, la excusa que nos ponen algunos que vienen de Elda a Elche: “No, no, es que Elche… O sea, Elda lo tenemos claro y hemos acordado volver al trabajo”. Y, entonces, es cuando aparece el compañero aquel en medio del campo de fútbol y se baja los pantalones: “Ya nos hemos bajado los pantalones. Ya no tenemos que ir a trabajar. ¿Por qué? Porque ya nos quedamos solos”.  Y otros que dicen… Justo Linde y alguno de esos: “Oye, es que tenemos el laudo y contra el laudo ya no se puede luchar porque el laudo ya no lo vas a tirar. Es una cuestión legal que te la imponen”. Por lo menos, por mucho que quieras, eso ya no lo vas a tirar, ¿no? Entonces, la gente de la HOAC: “Sois unos traidores. Nos habéis engañado, tal, para aquí, para allá”. Pues vale, pues todo el mundo a trabajar, pues todo el mundo a trabajar. Ya no se plantea ninguna cuestión, ¿no?

Y, treinta años después, analizándolo desde tu punto de vista ahora, ¿crees que, realmente, el movimiento asambleario se llevó a cabo por las reivindicaciones o era una demostración de fuerza de los obreros, de decir: “Tenemos poder”?

Se hace confluir. Por eso te digo, se hace confluir todo, ¿eh? La lucha política por la libertad política de las organizaciones, al mismo tiempo que la lucha sindical y, en cierta medida, por ver la capacidad de los trabajadores, ¿eh? De que si queremos lo podemos hacer, ¿no? Claro. Entonces, tenemos ahí una patronal incipiente, las organizaciones patronales, la FICE, ¿no? Que estaba tratando de montarse, ¿no? También las organizaciones empresariales. Entonces, como interlocutor no. Pues vamos a crear una Federación Española de Industrias del Calzado, tal… Y la CEOE ha salido ahí como organización patronal, que eso es más o menos un planteamiento liberal que decía: “Joder, vamos a organizarnos nosotros como empresarios y vamos a darles… O vamos a dejar la mano un poco suelta para los trabajadores, sin estirar demasiado para que no se nos vuelva en contra”. Entonces, nadie critica ni despide a nadie en el movimiento asambleario. Por lo tanto, los empresarios parece que con esa perspectiva del tiempo: “Venga, vamos a darle un poquito de agua, aunque no mucha, ¿no?”. Esas reuniones, ese empresario que venía, y te hablaba, y decía: “Oye, que esto se puede arreglar”. Una reunión que hay en los Arenales del Sol: “Venga, que tal. Vamos a ver si lo podemos arreglar”. Manolito Bonilla, que era el primer presidente de FICE, que es de Elda: “Vamos a ver si lo podemos arreglar”, pero venga a estrechar la mano, esa convivencia. No, no, no, cada uno aquí, en su sitio, ¿no? Entonces, yo creo que ellos, inteligentemente: “Vamos a dar rienda suelta sin dejar que se coma el pez”. O sea, vamos a pasar el pez por la boca, ¿no?, que perciba el olor, que vea que esto es bueno, que se lo puede comer, pero no se lo metas en la boca porque sino ya se cree en la obligación de que tú le des un pez cada año, ¿no? Ahí esos intereses confluyeron. Y, luego, pues, a nivel político, efectivamente, vamos a una legalización de los partidos políticos con sus correspondientes sindicatos, SOE, PP… Perdón, SOE, UGT; Partido Comunista, Comisiones; la escisión del Partido Comunista, el Partido Comunista de los Trabajadores[25], el CSUT[26]… Aún me acuerdo, ¿eh? Era Confederación Sindical…

Sí, pero que esto es un poquito anterior, ¿no?

Sí, pero es que esto confluye alrededor, días después, días antes, meses antes, meses después, la gente como va… Confederación Sindical Unitaria de Trabajadores, sí… Esto, PTE y esto es ORT, Sindicato Unitario[27]. En fin, todos los partidos tenían su sindicato, su idea sindical y lo intentan jugar todo, ¿eh? Alguien nos dice que nosotros estamos, yo qué sé, así por tirar un pelillo para la USO… Si nosotros estamos más próximos, la HOAC a la USO, o no. Puede ser que sí, pero la única que se ha mantenido… En esa época la que se mantenía un poco al margen de partidos, porque no tiene a nadie detrás, es la USO.

Sí, pero era una especie de cajón de sastre porque el PSP llega un momento en el que también les obliga a afiliarse a USO…

También después, ¿eh? Entonces…

Sí, o sea, es una especie de cajón de sastre, un sindicato de decir: “Bueno, vamos los que no…”

Sí, sí. Entonces, en esa época nos encontramos lo que te decía, el SOE, con la UGT; el Partido Comunista, con Comisiones; el Partido de los Trabajadores, el PTE, con la CSUT, la Confederación Sindical Unitaria de Trabajadores; la ORT, con el Sindicato Unitario. Entonces, el Partido de los Trabajadores y la ORT son escisiones del Partido Comunista. Pero es que luego nos encontramos también con el Partido Comunista (marxista-leninista), la Biblia en verso…

Sí, que luego es cuando sale el FRAP…

Claro, que es la OSO, creo que es. Oposición Sindical Obrera, ¿eh? Que éstos… Porque éstos estaban en el movimiento asambleario. Esta gente está en el movimiento asambleario, ¿no? Entonces, claro, a la única gente que te veías que no tenía referencia política detrás, aunque era más político que nadie… Pues podía ser la HOAC. No tenía referencia política detrás, pero éramos tan políticos como el que más, ¿no? Desde el punto de vista de defensa de los derechos de los trabajadores. Te podías encontrar a la USO, te puedes encontrar al Movimiento por la Autonomía Obrera, pero al resto ya te los encuentras con su partido, con su disciplina de partido. Y en las asambleas las broncas que había eran… Visto en el tiempo, era del dirigente de la ORT o de la OSO con el de Comisiones Obreras, no porque fuera de Comisiones sino que había la pelea ideológica, ¿no?

Sí, los planteamientos de que unos eran más radicales y otros eran más…

Los del CSUT te los veías igual, ¿no? Pelearse con éste o pelearse con el otro. Y, entonces, te encontrabas allí a los enanos de la HOAC, que encima que habíamos llevado más peso que ninguno… Oídme, pues si no hay que pelearse aquí. Aquí hay que escuchar lo bueno del otro. Aquí no hay que manipular las asambleas porque yo recuerdo a una compañera que no me acuerdo de cómo se llama, él sí que se llama Fernando Linde, que es un compañero que puso la librería de la época Ali i Truc, por ahí por el paseo… ¿Sabes dónde está? Por donde estaba la estación de autobuses antes, el paseo de Francos Rodríguez…

Sí, donde sigue estando…

¿Sí que está? O sea, que sigue estando, ¿no? La montó Fernando. Pues su mujer, que trabajaba en una empresa de calzado, yo no sé si por la idea del Movimiento por la Autonomía Obrera, es la que dijo la frase en la asamblea, 15.000 personas, la gente peleándose con los sindicatos, nos bajamos los pantalones… “Eh, compañeros, compañeras, aquí hay que seguir reuniéndonos y legalizar el movimiento asambleario”. Digo, coño, ya tienes otro sindicato más.

Ah, eso lo dijo la mujer de…

Eso lo dijo la mujer de Fernando. De eso me acuerdo como si lo estuviera viendo. Sentada allí en una mesita de la playa que teníamos, que no teníamos más. ¿Qué vas a poner en el campo de fútbol? Pues cogías una mesa de la playa, ¿no? Y sentada allí con un cacharro en la mano: “Eh, nos han engañado. Vamos a legalizar esto. Pues ponemos una cuota de solidaridad, no sé qué”. Digo: “Xe, otro sindicato”. Claro, el esquema organizativo de… ¿Eh? Por lo tanto, pamplinas, ¿no? La gente de la HOAC: “Coño, ¿qué pasa aquí? No, no, no, no. Aquí seguimos como movimiento asambleario con la… Pues eso, con la espontaneidad, el conflicto, la reunión, mantenemos el espíritu de la coordinadora, coordinando a los trabajadores del pueblo de Elche, igual que aquí, los equipos de trabajo, los grupicos de acción que se llamaban para la HOAC”. Claro, pero nada, nada de organizarnos de esa manera, ¿no? Y, entonces, efectivamente, estaba mandado a fracasar, ¿no? Entonces, a raíz de ahí, y una vez que ya nos vamos a trabajar y ya se lleva a cabo el laudo, pues, claro, ya nos queda la salida siguiente y es prepararnos para el año 78. En el año 78 creo que no vamos a negociar, sino que ya se difumina, y, entonces, también me lo estoy debatiendo ahí… Porque el convenio del 79 sí que lo tengo. Yo fui a negociar el primer convenio del año 79 y, entonces, estoy ahí trabajando también, tratando de buscar… Porque nadie lo ha guardado, ni en Comisiones se ha guardado, ¿no? La plataforma y el convenio del 77 y del 78. Esos dos años ahí están en blanco. Mientras que tengo los del 76 y la ordenanza laboral del año 77, pues el convenio en papel, en Google hasta incluso he intentado buscarlo, y no, no sale por ningún lado. Entonces, ahí es donde está el dato. Bien, luego ya en el 79 ya empezamos a negociar. Ya empiezan a negociar los sindicatos pues de forma clásica. Comisiones seguía respetando algún tufillo del movimiento asambleario porque los miembros de la comisión negociadora los eligen los pueblos, ¿eh? Sigue manteniendo algo de ese tufillo. Yo, como militante de la HOAC, pues me parecía, por lo que tú decías antes, ¿no? Parece que estaba más ligado a la USO porque la USO se monta con gente de la HOAC cristiana, con gente de la JOC cristiana… Y, entonces, estaba más cerca de ahí, ¿no? Pero como también había un debate en la HOAC de si nos afiliamos a los sindicatos o no, porque eso que vivimos en la calle en el movimiento asambleario y la gente autónoma lo vivimos también en lo interno de la HOAC.

Claro, porque, por ejemplo, a Cayetano Sempere, anteriormente, lo habían echado por estar en el PSP… Eso a ti sí que te pillaría dentro, ¿no?

Antes no, eso fue después.

No, eso fue en el 77, en las elecciones del 77, cuando él se presenta como…

Ah, ya, ya, ya, ya, ya. Ya, ya, sí, que le pasó a… Sí, sí, sí.

¿Cómo se vivió ese debate en la HOAC?

Ah, no, lo que pasa es que yo ahí no tuve… No sé cómo decírtelo… Un peso específico por aquí, por la zona, o un planteamiento más… Lo viví más con las ansias de seguir en el sindicato. Hay no sé si era un tinte de rebeldía o… No, no, no llegué, porque no me enfrenté con nadie, pero parece que asimilaba más lo que habíamos dicho o lo que habíamos debatido algunos a raíz de la asamblea esta que tuvimos en los Salesianos, ¿no? Que eso lo seguía manteniendo, ¿no? Oye, no, no, es mejor estar dentro, es mejor participar. Yo siempre he sido de esa opinión y eso lo sigo manteniendo. Es mejor participar en las organizaciones. Y, entonces, claro, efectivamente, hay un debate interno de la HOAC, que si los sindicatos van a nacer… Ya 77… Nos vamos a meter en los sindicatos, la lucha política ahí está, los partidos políticos ahí están… Y, entonces, dentro de la HOAC, hay las dos tendencias, la gente del Movimiento por la Autonomía Obrera, que es la gente de ZYX, la escisión; y hay otra gente que dice a meternos. Pero hay otra gente que dice ni con unos, que se da en llamar a éstos dentro de la HOAC la complementariedad dialéctica, ¿no? Ni unos con su radicalismo, ni otros a meternos de cabeza, ¿no? La autonomía mal entendida que termina en otra organización y los sindicatos, ¿no? Entonces, lo que decimos es lo que a mí me lleva, ¿no? Las organizaciones del movimiento obrero a lo largo de la historia las ha creado el propio movimiento obrero. Por lo tanto, esas organizaciones son válidas, ¿eh? No ha sido el sueño de una noche de verano, de un dirigente, no, no. Ha creado los sindicatos, ¿no? Entonces, ¿cómo lo podemos ver esto en la realidad? Pues bien, si nosotros somos partidarios de la complementariedad dialéctica, que las organizaciones no se han creado a tontas ni a locas, hay que hacer complementar esto y hacerlo coincidir, ¿no? Entonces, ¿cómo lo podemos hacer coincidir? Vale, si nosotros partimos del hecho de la unidad, la gente en mi empresa, si se ha organizado, si se ha metido en los sindicatos, yo, primero, voy a crear conciencia, mi periodo de iniciación de lucha, la conciencia de lucha de que algo tienes que hacer, ¿no? Algo… Bien, entonces, si despierto en ti la conciencia de lucha, te tienes que organizar de alguna manera. Como yo no te voy a ofrecer una organización nueva, te tienes que organizar. Bien, a nivel de movimiento, lo puedes hacer en la HOAC, pero, como estamos hablando del mundo obrero, tú estás trabajando en una empresa, eso es lo primero. El primer escalón, la empresa. Entonces, no te refugies en nada, en la empresa. Entonces, como tu primer escalón es la empresa, haz un análisis de la realidad que tienes en tu empresa. Y en tu empresa te puedes encontrar diez trabajadores, yo qué sé, por decir algo, de UGT, ocho de Comisiones, tres de la CNT o nadie afiliado. Bien, si no estás afiliado, te quedas sin afiliar, pero crea conciencia en esta gente. Crea conciencia en esta gente. Cuando vayas creando conciencia, ellos optarán. Si tú crees en la unidad, si la mayoría está en la UGT, vete a la UGT, no te enfrentes a la UGT, vete a la UGT, porque somos de la opinión de trabajar desde dentro, ¿no? Vete a la UGT. Si en otra empresa, en la de Pascual, que éste fue mi caso, la mayoría están en Comisiones… Ellos se habían afiliado por su cuenta. Yo estaba con ellos, yo no estaba afiliado a Comisiones. Pues yo me afilio a Comisiones. Y así…

Que tú entras en Comisiones por eso, porque es el sindicato mayoritario y tú crees que así…

A nivel de trabajadores. Claro, en el centro de la empresa.

O sea, que tú no pasas a Comisiones cuando se produce el trasvase este de gente de USO a Comisiones…

No, no, no, no, que va. Claro, yo me afilio a finales de… O a principios del 88… Perdón, qué coño del 88, del 78…

Del 78 a Comisiones…

A Comisiones.

Y, en USO, ¿qué estuviste entonces? ¿Meses?

Bien, entonces, éste era el planteamiento, ¿no? Y, entonces, así nos encontramos que hay militantes de la HOAC en Comisiones, en la USO, en UGT, en la CNT… O sea, no, la HOAC no ha tenido una decisión de vamos a un sindicato. Entonces, claro, en los años 76-77, efectivamente, había alguna gente… Ya es un debate interno de la HOAC, ¿no? Que mantenía esta teoría, partir del primer escalón que es la empresa. “No, es que yo me voy al barrio y me voy a la asociación de vecinos”. Una leche, tú príngate en la empresa, que es donde trabajas. “No, no, es que yo me voy a la asociación de padres de alumnos”. Y en la empresa, ¿qué? Si tú donde trabajas es donde sufres las explotaciones, es en la empresa. O sea, el primer escalón es la empresa. Si no eres capaz de llevarte bien con tus compañeros en la empresa, que los tienes a diario y convives con ellos más que con la parienta, ¿cómo te vas a ir a otro sitio? Primero es la empresa y, entonces, analiza la realidad. Nosotros en la empresa le llamamos el grupo de acción, que viene a ser coherente con esa comisión, esos grupos que venían… Teníamos el grupo de acción. Entonces, tú júntate en la empresa con el que esté organizado, con el que no esté organizado, júntate con el de Comisiones, júntate con el de la CNT y crea la conciencia de lucha. Que ellos luego: “Oye, yo me voy a Comisiones”. Es tu problema. “No, no, es que yo me afilio a la UGT”. Ése es tu problema. Tú, en un momento determinado, si te da el ansia de organizarte, mira a ver cómo tienes a la gente, si la tienes en Comisiones, pues te organizas en Comisiones. Bien, entonces, eso había mucha gente en la HOAC que lo entendíamos así. Los primeros que participaron de ello en Elche fueron Pepe Adsuar…

Sí, el marido de Inmaculada…

El marido de Inmaculada; Juan García, que fue uno de los miembros de la comisión negociadora; y Cayetano Sempere. Entonces, dijeron: “Pues me voy de la HOAC”. En vez de quedarse en la HOAC: “Pues me voy de la HOAC”.

Claro que, de hecho, Pepe Adsuar se fue a la UGT…

Eso es, pero él ya se dejó la HOAC.

Juan García se fue al PCE y a Comisiones…

Y a Comisiones.

Y Cayetano se fue al PSP…

Pero Cayetano se dejó la HOAC. Cayetano en el PSP se organiza después. Pero, como conclusión de esto, ellos se dejan la HOAC.

Sí, los tres se dejan la HOAC y ya no…

Lo mismo que hay mucha gente en Madrid, en Barcelona, en…

Porque esto tiene lugar en la reunión esa en los Salesianos…

No, no, es un debate interno de la HOAC, está entre la asamblea de Valladolid, que le he dicho yo a Canales, que creo que fue en el 75, y entre el año 77, que aún no estaba yo, como aquel que dice, muy ducho en la cuestión política.

Ah, y eso es lo que se debate en esa asamblea, que es cuando se producen estas rupturas…

Claro, es o nos organizamos o no nos organizamos, nos metemos o no nos metemos, ¿no? Yo, como yo qué sé, no tenía esa picardía política, pues yo digo: “No, no, yo me quedo en la HOAC”.

Sí, porque os faltaba formación política en ese sentido para decir pues…

Claro, me quedo en la HOAC y tal. Y, luego, pues con el tiempo… Por eso, yo me afilio en el 78 más o menos, que ya la gente ya está casi afiliada. Entonces, yo me meto a Comisiones con la gente que me llevaba… Bien, y, entonces, desde el 77 hasta que me afilio en Comisiones, es cuando yo estoy colaborando con los compañeros de la USO, que los compañeros de la USO no me exigen nada previo, no me exigen la afiliación.

Ah, pero no te llegas a afiliar. Tú colaboras, pero sin afiliarte…

Sin afiliarme.

Ah, ya, ya.

Sin afiliarme.

Que, entonces, es cuando está Martín Carpena allí, en la USO, como secretario y tal…

Eso es, eso es, eso es. Entonces, oye pues… A mí me gustaban mucho los cursillos del movimiento obrero. Entonces, como lo tenía metido aquí lo del movimiento obrero, daba cursillitos de la historia del movimiento obrero en los años 1900 y todas esas cosas, ¿no? Entonces, me metí en la responsabilidad de Formación y me decían: “Oye, pues da los cursos tú”. Y daba cursos en la USO y en Comisiones.

Y eso en el 77…

77… Por ahí en medio, como cosa… Lo mantenías, ¿no? Lo mantenías. Entonces, a mí no me decía nadie afíliate. No, no, no querían cazarme así, en el buen sentido.

Fue en el 78 ya cuando te decides y te afilias a Comisiones, cuando… Y es por este motivo, porque…

Claro, claro, claro. Ya, ya, pero yo me tiro desde la huelga, cuando… Tú tenías que mamar la realidad de ellos, ¿no? Entonces, en el 77, primeros del 77… Ah, bueno, antes, en la coordinadora, yo conozco a Martín. Martín era más jovencillo que yo. Ellos se meten en la USO por la influencia de su hermano en la JOC. “Venga, nos vamos a la USO. Ah, Pascual, pues mira, si tú quieres venir, puedes venir conmigo”. Pero conmigo trabajaba Andrés Lorente, que fue el segundo secretario general de Comisiones Obreras de la Piel porque el primero fue Juan García. “Oye, pues no, pues te vienes a Comisiones”. No, no… Había uno en mi empresa que trabajaba en Mocasín más en particular. Andrés Lorente, en esa época, estaba en Colegial, otra nave más para allá. Yo me relacionaba más con Juan Martín… Juan Martínez… Juan Martínez, a su vez, no tenía coche y yo le dejaba el 127. Él estaba de bronca con la mujer, se separa, no se separa, se junta con una compañera, a esa compañera yo la conocía, estábamos con el grupico de acción… “Tú te vienes a las reuniones de Comisiones”; “No, no, tú te vienes al grupico de acción”; “Es mejor que nos coordinemos a nivel de…”. Y ahí estábamos, pero tenía cierta confianza con ellos, ¿no? Entonces: “Xe, pues mira, pedimos el sindicato vertical, Comisiones, y damos algunas charlicas allí”. Y, entonces, yo me apunto enseguida a lo de formación. Entonces, en el local del sindicato vertical, estuve dando algunas charlicas… Eran chorradas. Como tenías 40 horas al mes, pues te salías un día a la semana de la fábrica y aprovechabas esa garantía de horas. Daba unas charlicas allí, en el local del sindicato vertical, y, al mismo tiempo, paralelamente, el compañero Martín me decía: “Coño, ¿por qué no te vienes a la USO?”; “No, no, a la USO no”; “Tú, cuando quieras, vas por el local. Vas por el local, haces, sí, nos ayudas”; “Ah, sí”. Entonces, como yo tenía las horas, las 40 horas, igual que todos, para gastarlas… Ellos tenían el justificante del sindicato, yo no tenía justificante porque no estaba en ningún sindicato, ¿eh?

Claro, tú no estabas…

Que eso se sigue firmando, el justificante para la empresa donde estaba. Pues bien, si iba a la USO, Martín me lo firmaba como que había estado en la USO. Si iba a Comisiones, el compañero Juan me lo firmaba, ¿no? Entonces, por aquello de más amistad que te decía antes de Andrés Lorente, más influencia y tal, pues me inclinaba más por la USO. Sí, sí, sí. Me inclinaba por ir a colaborar…

¿Por colaborar con la USO?

Eso es.

Pero Andrés Lorente estaba en Comisiones…

Ya, ya, pero por aquello te decía que por eso me fui a la HOAC antes que al partido, ¿eh? Porque me llenó más José Diego con su forma de verlo, por aquello que te decía de la persona, de valorar a la persona, que el partido porque era más esquemático. Por eso, yo me inclino por la HOAC. Si me inclino por la HOAC, la gente más afín a la HOAC era la USO y, además, ideológicamente, parece que te enganchaba más, aunque estaba de acuerdo con la visión que tenía de Comisiones y del partido, pero me gustaba más lo de la USO. Bien, y entonces yo, cuando ya decido afiliarme, ya lo hago en función de la teoría esta que te he dicho de complementar a unos y a otros porque la gente de mi empresa, en el huerto Vizcarra en particular, en Mocasín más en particular, la mayoría era de Comisiones. Por eso, date cuenta, te lo vuelvo a recoger ese dato… ¿Cómo es posible que en un grupo Vizcarra, donde los empresarios son la derecha pura y dura, el movimiento obrero en Elche donde más nace y más se consolida es en el grupo Vizcarra precisamente? Y, precisamente, por aquello de mantener esa motivación personal, o esa relación personal, o ese saludo, en el grupo…

CINTA 3- CARA A

Hicimos huelgas en el Huerto Vizcarra por salario a nivel de grupo, ¿eh? Recuerdo que teníamos nosotros un salario de garantía, que eran… No sé si eran 1.200 pesetas, y eran sobre el convenio las 200, ¿no? Y nos las quiso quitar. Esto era a la semana. Nos quiso quitar las 200 pesetas. “Sí, pues nos quedamos aquí a dormir y no nos vamos”. Y nos quedamos dos o tres noches a dormir dentro de la empresa, ¿eh? Allí, en el grupo Vizcarra. Ya estábamos ya allí en la carretera de Dolores. Hicimos algunos parones por el tema de salud laboral… Hoy se llama salud laboral, antes decías: “Eh, que esto… Aquí es imposible trabajar”. El calzado, para sacarle algún adorno alrededor, lo pintan, ¿no? Se llama difuminar, ¿no? Entonces, esas pistolillas… Sch… Allí, con todo el aire, aquello salía una peste… Te intoxicabas allí. “Bien, pues si no le pones a esto un extractor de aire o no sé qué, una chimenea o no sé cuánto, pues paramos de trabajar, ¿no?”. O para dar la cola yo creo que… Creo no, recuerdo que los que habíamos allí dábamos la cola con la mano y te tragabas… Porque, claro, tenías el zapato así para darlo de cola para luego pegarlo y te lo tragabas, ¿no? Pues fue la primera empresa que montó un cachumbo de esos, un extractor de gases para dar de cola. Metías el zapato así debajo del extractor y lo dabas de cola, ¿no? O sea, avanzamos mucho en eso. Luego, cuando ya empezaron a cerrar algunas, pues esta de Viqui, Viuda de Gaspar Quiles, ahí se negoció que a los trabajadores se les indemnizara, tal. Mocasín, que era donde trabajaba, cerró en abril del año 81. Fue la primera crisis o una de tantas de las crisis del sector del calzado.

Sí, que ya coincidió un poco con la reconversión, ¿no?

Claro, claro, ahí coincidió que cerró La Zapatillera, cerró en esa época Nava y Filardi, que eran marcas buenas, ¿eh? Filardi aún sigue… Volvió a recuperar la marca y sigue trabajando hoy.

Que en Nava trabajaba Juan Vázquez…

Juan Vázquez… Juan Ramón este, que era el izquierdosillo que dio la charla, era el hermano de Navarro, del dueño de Nava, y tenía a su hermano en la oficina, a Juan Ramón.

Juan Ramón el que ahora trabaja en la UNED…

En la UNED…

Ah, él era el hermano de Nava…

El hermano de Navarro este, de Nava, que no me acuerdo de cómo se llama, no sé si es Andrés Navarro o…

Claro que, entonces, Juan Ramón es Juan Ramón Navarro…

Sí, su hermano había llegado a decir: “Mi hermano en la oficina montándome la gente que vaya a la huelga, ¿eh? Y yo de jefe, ¿no?”. Esas cosas dices: “Joder”. Sí, sí, había anécdotas de esa época, ¿no? Bien, y ya luego, pues ya digo, una vez que pasa todo esto, pues, efectivamente, cuando me afilio, pues me afilio a Comisiones, que es a finales del 78 y creo que en el 79 ó en el 80 es cuando me afilio al Partido Comunista.

En el 79-80… ¿Y ya abandonas la HOAC o sigues?

No, no, sigo. Yo sigo militando en la HOAC.

Ah, y, de hecho, sigues todavía a día de hoy…

Sí, sigo militando en la HOAC. Nunca he dejado la HOAC, ¿no? Y en Comisiones, desde que me afilié a Comisiones, sigo en Comisiones.

Entonces, tú entras en el PCE y es cuando llega toda la escisión dentro del PCE, que es cuando se va… Bueno, dimite José Fernández, dimite… Coincidía un poquito con tu entrada…

No, no es una crisis, yo no… En esa época lo de Pepe Fernández… No, eso es anterior.

No, eso es en el 81…

Me parece que la candidatura esta es la primera, la del año 77[28]… Justo Linde, Blasa… No, Blasa es ésta, ésta es la Josefa del barrio de La Rata, Blasa, Bernardino García Caro, Antonio Rodes, Grau, Pepe Fernández… Entonces, éstos, cuando se dejan el partido… Lo digo porque no tengo muchos datos de…

Que eras un militante más de base, ¿no? Por eso, te pilló un poco…

Sí, y no me preocupé yo de este debate, ¿no? Yo creo que fue antes lo que me estás diciendo. Las elecciones fueron en el 77, salieron elegidos…

No, las elecciones fueron en el 79…

¿79?

Salieron Rodes, Fernández, Andrés Lorente e Inmaculada de concejales por el PCE…

Inmaculada sale después de haber dimitido del Partido Socialista, ¿eh? Porque Inmaculada es primero diputada del Partido Socialista.

Sí, dimite en el 78 como diputada socialista y en el 79 es cuando entra de concejala…

Entonces, el debate de… La salida de esta gente yo no la atribuyo a una salida ideológica.

¿No?

No, no me lo he creído nunca porque no había un debate político donde ellos nos iluminasen, ¿no?, con su opinión en la época, ¿eh? No. Entonces… Porque Rodes se sale del partido, se deja el partido, bien, y ahí se queda. Es al SOE cuando yo creo que se afilia mucho después, bastante, bastante después. Sí, bastante después. Lo mismo que José Fernández se afilia al SOE bastante después. O sea, se lo deja por cabreo, por lo que sea. No hay un debate, no, no, no. Éstos se van, no se van, no hay un debate. Yo más bien recuerdo cuando… Porque en eso yo estaba participando en el comité local, lo que pasa es que venías espabilado de la calle y, enseguida, para todos los sitios, ¿no? Que ese dato me gustaría cotejarlo alguna vez con Pasqual Mollá, porque Pasqual Mollá asume… O sea, es secretario general de aquí de Elche.

Pero eso una vez que Manuel González deja de ser secretario general del PCE…

Es que está… Por eso te digo, no controlo el tiempo.

Entre Manuel González y Pasqual Molla está Bernardino[29]

No.

Sí, Bernardino también fue secretario general del PCE. Además, por estas fechas también…

Yo no retengo ese dato, pero yo… O sea, no me atrevo… Yo no me acuerdo. Yo me afilio, como te he dicho, en el 79 o por ahí y, al poco tiempo, es cuando sale Pasqual Mollá[30]. Por eso digo, me fío más de lo de Pasqual Mollá porque Pasqual Mollá sigue.

Y, ¿Pasqual Mollá estaba también? Porque, ¿él cuándo entró? ¿También en el 75 en el partido?

Yo creo que después.

Después también…

No, no recuerdo la fecha en que entró él. Tampoco lo sé, nunca lo he comentado. Pero yo sé que, cuando yo salgo en el comité, sale Pasqual Mollá. Hicimos la asamblea por allí por el Trinquete, por la parte de abajo, en un local de un tal Pina, que tenía un local allí, un localico, y celebramos la asamblea. Allí es cuando elegimos a Pasqual Mollá para secretario general. Pasqual Mollá era joven, jovencillo, ¿no? Y, entonces, claro, pues los que venían de atrás, o sea, Rodes como joven que venía de atrás, Fernández como joven que lo sacó Antonio Cartagena de aquí para que se fuese a Estrasburgo, por decirlo de alguna manera, tal, los conocías de oídas, pero debate de cara a cara a nivel político no. Yo no llego a participar en asambleas donde tener debate político con ellos, ¿no?

O sea, tú no lo atribuyes a que sea algo político…

No, no.

Es porque se cansaron del partido, ¿no? Y se fueron…

Sí, porque, si hubiese sido un debate político, hubiese llegado a las asambleas, al conocimiento de los militantes, ¿no? Y no, yo no recuerdo… No recuerdo, no. Quiero decirte, si en esa época era cuando yo tenía ganas y participaba en todos los chiringuitos, ¿no? Ya te digo, pues me afilio al partido, pues venga, pues al comité y estuve en el comité local con Grau, con Evaristo, con Pasqual Mollá, con Justo… Y, entonces, te tirabas en las reuniones hasta las tres de la mañana. Te cansabas, ¿no? Boh… Tiraba Grau, él tomaba la palabra y se tiraba siete horas hablando, o Justo en plan mitinero, venía de Comisiones… Me cachi en la mar, esto es imposible, esto no se puede soportar, yo llegaba a mi casa a las tantas, ¿no?

Yo a Grau no lo he conocido, pero Justo Linde tiene palique…

Oh… Y Grau, pues Grau más todavía. Grau más todavía, más palique, pero así en actitud personal, ¿no? Bien, no lo atribuyo yo a un debate político porque ése… “Mira, mira, se ha dejado el Partido Comunista porque Santiago Carrillo se ha metido en el eurocomunismo, tal”. Otro día que hablábamos de esto, ¿eh? “Se ha metido en el eurocomunismo o ha llegado el eurocomunismo aquí”. No, no, no… “Esto del comunismo… Socialdemócrata…”, pues no, no. Rodes estuvo hablando con Juan García creo que era o con Juan Vázquez a ver si la gente de la HOAC se metía en el partido recuerdo… No sé, alguna chirigota de ésas por ahí. Igual que Ruiz-Giménez vino también una vez a ver si los de la HOAC se metían como el estilo de la democracia cristiana de lo de Italia…

Sí, que ahí, con Ruiz-Giménez, estaba Asencio, Alberto Asencio…

Sí. Ése era de la Junta Democrática. A la HOAC todo el mundo nos quería porque la HOAC éramos, como aquel que dice, cuatro, pero los cuatro nos multiplicábamos como los panes y los peces porque estábamos en todos los lados. Salías a siete reuniones por día, ¿eh? Entonces, todo el mundo nos…

¿Queda mucha gente de la HOAC aquí, en Elche, en este momento?

Sí, unas cien personas.

Cien personas… O sea, ¿qué quedan? ¿Más que entonces?

Sí, claro.

Porque entonces erais… Bueno, a mí, lo que me han dicho es que había 70 personas o algo así, ¿no?

Sí, sí. Recuerdo que en los mejores tiempos creo que llegamos a ser 130.

130…

Llegamos a ser.

Eso en el 74 ó 75…

No, después, después, después. Estuvimos más en apogeo después. Éramos más cabezas pensantes… Bueno, eran más cabezas pensantes en la época de la transición, pero luego ya mucha gente joven.

Hubo más gente que se afilió, lo que pasa es que ya no hay tanta… Bueno, claro, tampoco tiene sentido, a lo mejor, tener tanta actividad como entonces…

Sí. Recuerdo el nivel de influencia que tenía Cayetano Sempere, ¿no? (Risas). Cayetano Sempere estaba en la HOAC. En el Grupo Vizcarra montamos un coro, que se llamaba el Coro del Grupo Vizcarra. Entonces, se busca un director… Porque, entonces, se llevaba mucho el equipo de fútbol de la empresa, ¿eh? Vamos, la coral, tal. Vale, pues una coral del Grupo Vizcarra. ¿A quién buscamos? Busca la empresa, Vicente Quiles, como era… Mira tú la influencia que tendría o el conocimiento que tendría y, ¿a quién busca? A Cayetano Sempere de director. Hombre, y tú ahora, en el tiempo, dirías: “Joder, aquel hombre que era de una corriente ideológica de extrema derecha o es… ¿Cómo es posible que para el grupo…?”. A su vez, Cayetano Sempere, que yo estaba en el grupico de la HOAC, él estaba dirigiendo el grupo, y yo lo conocía como Cayetano Sempere no como militante de la HOAC por aquello de que el grupico no conocía al otro, ¿eh? O sea, se daban anécdotas de ésas. Después ya, con el tiempo, cuando ya después del 77 ya entras en la asamblea de la HOAC, ya formas parte, ya vas a las reuniones ya de los popes, por decirlo de alguna manera: “Ah, macho, qué bien callado te lo tenías o tal. Tú no te acuerdas, tal, para aquí, para allí. Me cachi en la mar…”; “Ah, sí, sí, tal”. Paco Bellot, que había trabajado en la limpieza últimamente… Ahora ya está jubilado, ¿no?

Y una pregunta… En los economatos, ¿hubo algún problema de gente que se aprovechara de la solidaridad obrera o de la buena fe de los obreros?

Hemos estado hablando y no me has cortado y, a lo mejor, hemos cometido el error ese porque no has metido las preguntas tú por en medio.

No, no, pero, bueno, te las pregunto ahora… No por parte vuestra que creyeran los que estaban, sino por parte de otros trabajadores que dijeran: “Yo tengo esta necesidad”…

Sí, vamos, detectamos que, efectivamente, en el movimiento asambleario había gente, en momentos determinados, que tú sabías… Hombre, recuerdo una anécdota: “Pascual, no tengo dinero, no tengo nada, tengo que comer, sino yo no puedo ir a la huelga”, y hace así y me enseña la cartera, y me enseña la cartera y décimos de lotería. Digo yo: “¿Cómo es posible que este hombre aquí es capaz de llorar? ¿Eh? Y enseñarme la cartera con décimos de lotería”. Había otra gente… Oye, pues, yo qué sé: “Dame una bolsa de patatas”, y veías que a los diez minutos se iba y volvía otra vez. Me cachi en la mar… ¿Cómo es posible…? Al final, hicimos lo mismo, cogiendo el mismo esquema que los delegados de empresa, ¿eh? Pues eso: “Oye, si hay un trabajador de tu empresa que le haga falta algo, tú, como lo conoces, ven tú con él”.  Y, entonces, se venían los delegados. Entonces, les dábamos una credencial. A los tres o cuatro días hicimos una credencial, ¿no? Para que sepamos de qué empresa eres y con quién vienes, ¿no? Para que no meta gato por liebre.

Sí, una especie de cartilla para decir esta persona es tal persona y sí que tiene necesidad o no tiene…

Claro, claro, es de la empresa Bontre o del Grupo Vizcarra, viene con el delegado, pues sí, dale que, efectivamente, yo sé que le hace falta, ¿no?

Y, ¿había algún tope para…?

No, no, no, no.

No había, ¿no? Era en función de lo que pedía la persona y dependiendo de las necesidades…

Hombre, veías… No se daba… Más bien pedían… En vez de una vez cargar por tres, eran tres veces las que pedían, ¿no? Claro, si no lo habías visto, no te habías percatado, ¿eh? Claro.

Y, ¿dónde se anotaban las cosas, la contabilidad? ¿En una especie de cuaderno?

Papelillos, papelillos, papelillos. O sea, ahí la honradez se presuponía, ¿no? Y, entonces, íbamos a base de papelitos. Claro, nadie asumía el tener eso porque, vamos, te podían… “Oye, tú, ¿de dónde has sacado ese dinero? ¿No?”. Y, entonces, abrimos una cartilla a nombre de tres en el Banco de Santander, que era donde teníamos las cuentas. Manuel Ferrando tenía el nombre de la cartilla, yo y Pablo… No me acuerdo del apellido… Era uno que trabajaba conmigo. Sé que vive. Efectivamente, nos saludamos. Al lado del mercado Central… Ah, José León, uno que vivía aquí, que nos veníamos por la noche a contar el dinero a su casa. Él era el que me controlaba el día a día del economato, el agente. “Yo voy a la Vega Baja, yo me llevo…”, dice, “El carro, un camionico pequeñico…  Yo me lo llevo y me traigo la mercancía”.

¿Él también estaba en la cartilla, José León?

Ése creo que sí, pero no lo tengo… Él es el que me controlaba lo del economato. Y en la cartilla aparte de Pablo… Estábamos tres o cuatro… Manuel Ferrando, de éste también me acuerdo… Manuel Ferrando, éste es el que me ayudó él y su mujer, ¿eh? Tere… A contar el dinero y a controlar lo del dinero. Manuel Ferrando Bas y su mujer.  De su mujer, Tere, no me acuerdo del apellido, pero me acuerdo del apellido por otro lado, en el buen sentido también, porque es la rojilla de la familia, la hermana de Albaladejo, de éste de las grúas, del lavadero ese que hay en Bonavista y tal, ¿no?

Sí, o sea, es la hermana de…

Sí, sí. Tere dice: “Me cachi en la mar, mis hermanos, tal, me van a matar”. Era jovencilla. O sea, jovencilla ella, me cachi en la mar.

Y, ¿sobró mucho dinero al final de la huelga?

Bien, cuando terminamos la huelga, no recuerdo bien, pero era una cantidad elevada. No sé si era un millón de pesetas o algo así, ¿no? Pues seiscientas y pico mil… Bien, pagamos. Te digo de ese dinero… La huelga… Hacemos solidaridad con los trabajadores del metal, con la huelga de los trabajadores de Crevillente, creo, porque coincidió tiempo después, por eso he sacado la referencia también, con no sé si era en Linares trabajadores de la empresa de Santana o algo de eso, en solidaridad con ellos, le pagamos el viaje a Andrés Rodes este, las consultas a Barcelona, de Barraquer, ¿no? Tú date cuenta en esa época, ¿no? Pues a Barraquer, al mejor, tal. Sí, sí, sí, a Barcelona. Claro, lo llevaron al hospital y, del hospital, no, le tienen que poner un ojo de cristal porque le han vaciado el ojo… Claro, todo eso fue después de la huelga, y se lo pagamos. Al muchacho este que le hicieron también de aquí arriba… Hasta que se terminó.

Sí, que un poco se utilizó para dar fondos para otras huelgas…

Claro, igual que lo habíamos recogido nosotros.

Y también para lo que eran las consecuencias, pues el caso del chico este…

Sí. Y, luego, pues eso, como reflejo de… Y, luego, la contabilidad era una contabilidad democrática, ¿no? Porque cuando eran cantidades grandes, más o menos regulares… Yo qué sé, pues podían ser 25 pesetas ó 100 pesetas, yo qué sé, de la época, eso se leía públicamente. Eso… Yo pasaba lista públicamente en el campo de fútbol, ¿no? “Fulanito de tal, 50 pesetas; fulanito de tal, 100 pesetas; fulanito de tal, 25 pesetas”. O sea, cantidades un poco así, ¿no?

Que eso era también de los mismos trabajadores…

Sí, sí, sí.

Porque eran todos trabajadores o trabajadores de fuera, pero todo obreros, ¿no?

Claro. Recuerdo que nos compramos también para… Y, por eso, te decía lo de los tres cachumbos… Tres o cuatro… No, eran tres cachumbos porque eran peseta, cinco pesetas, ¿no? Y 25 ó 50, o mezcladas así, ¿no? Por eso, teníamos lo de los cachumbos. Y, entonces, teníamos tres zafillas de éstas, ¿no?, redondas con la pegatina de solidaridad con el movimiento, allí en el campo de fútbol, en la mesa mía… Pam… Toma, venga la notica, toma, la notica… Boom… Monedas, monedas, monedas, toma… Pero fue muy bonito, de eso sí me acuerdo. Y eso. Y, luego, el dinero se daba en las notas en la prensa. Hubo gente que criticó que nos habíamos quedado con el dinero.  Eso creo que lo tengo en casa. Un listado que salió publicado en La Verdad, ¿no?, para cancelar la cartilla… O sea, la cuenta, porque todo eso se hacía público, o sea, que no…

Claro, que no era una cosa que llevabais entre vosotros…

No, no, claro. Hemos recogido hoy tal… Pom… Pasábamos el listado. Hemos recogido tanto, pasábamos el listado. Luego, tiraron a criticarnos, me acuerdo, pues la gente del sindicato vertical que nos tenía manía o tal, por el polígono de Altabix, ¿no? Que si nos habíamos quedado con el dinero o que si tal, ¿no? Y lo sacamos también públicamente: “No, no, se ha terminado. Hemos dado de baja la cuenta, pero esto es lo que se ha recogido y esto es lo que hemos entregado”. Y eso creo que lo tengo por casa.

Pues no sé… Yo creo que ya por mi parte[31]

Y ésta la monta un tal José Avilés, que sigue pululando por ahí.

Sí, que él estuvo en el FRAP…

Eso es, ¿eh?

A rueda, como cuando identifican a uno que ha hecho un delito. Todos allí de pie… Pom, pom, pom… Y, entonces, no identifican a ninguno. A Manuel Pascual y a Pepe Avilés los identifican porque trabajaban allí, pero a mí no me identifican, ¿no? Yo no iba en el autocar.

Y eso fue porque os acusaban de querer quemar un autobús…

De querer quemar un autobús.

Que se quemó el autobús, claro…

Que va. No, no. Que va, no.

Ah, que no se quemó…

No, no. Las compañeras de la empresa, la gente que iba en el autobús nos acusó de que habíamos dicho, yo qué sé, pues hay que quemar el autobús, no sé qué. Pero nada. La conclusión es que nos absuelven. Bien, y entonces, ¿de dónde pagamos los servicios del abogado? Porque tuvimos que contratar un abogado. 25.000 pesetas cada uno, 75.000 pesetas, y las pagamos del movimiento asambleario. Pues él había sido uno de los más críticos, ¿eh?, con el tema del movimiento asambleario y es el movimiento asambleario el que le pone el dinero. “Esto no es un juicio a los trabajadores, esto es un juicio político”. Esto no se politiza. Éstos son unos compañeros de una empresa que han denunciado a otros compañeros, en este caso a vosotros, y es por el tema de la huelga. No hay que hacer un juicio político, haremos un juicio o no. Entonces, estoy tratando de mirar, buscando, el nombre del abogado porque, en vez de buscar a un abogado laboralista, efectivamente, buscamos a un abogado de Elche.

Ah, a un abogado de Elche…

Un abogado de Elche, ¿eh? Ni matiz político, ni gaitas, ¿no? Lo pone ahí, José Avilés… Manuel Pascual, José Avilés, Salvador Riquelme y Pascual Pascual… Aquí está… Bueno, Elicio Gómez Hernández, Elicio Gómez Curto…Ésos son los abogados que nos llevaron el tema. Vamos, no estaban ligados. ¿Por qué los buscamos? Porque era un penalista especialista. Pues vamos a dejarnos de ideología política para que no nos metan y buscamos a un abogado de Elche que tenga experiencia, ¿no? Padre e hijo… Y éstos eran los recibos, que el tío se lucró con nosotros porque nos cobró 75.000 pelas ahí de nada porque, al final, las muchachas de la empresa, los del autocar dijeron: “No, no, sin problema. Algún comentario, pero no se ha quemado el autocar, ¿no?”. Esto como es de la época, no es que se diera en el movimiento asambleario, sino que como es la de la época… Son anécdotas, ¿no?, que pasan, ¿no? Lo guardo, ¿no? Y esto son octavillas pues que se repartieron[32]… Bien…

 

[1] Se señala el dedo de la mano.

[2] La Organización Juvenil Española.

[3] Se refiere a Juan Ramón Navarro Valero y Manolo Miralles Antón.

[4] Antonio Bonete Antón.

[5] Se refiere a Manolo Canales, que en ese momento está presente en la entrevista, aunque no llega a intervenir en ningún momento.

[6] Se dirige a Manolo Canales.

[7] Comprueba la fecha en el documento original.

[8] En realidad, se llamaba Ramón Marco Guilabert, que era conocido por “Ramonico”.

[9] Es a finales de febrero de 1976. Comienza el lunes 23 de febrero y la normalidad no se recupera hasta el viernes 27 de febrero.

[10] El asesinato se produjo el 24 de febrero de 1976.

[11] Este episodio se produce el día 19 de febrero, después de una reunión celebrada en la iglesia de El Salvador a la que, según Informacion, acudieron 3.000 trabajadores.

[12] Los sindicatos se legalizan en abril de 1977.

[13] Los sucesos de Montejurra tuvieron lugar el 9 de mayo de 1976. No obstante, también es posible que se refiera a los sucesos de Vitoria, de la parroquia de San Francisco de Asís, donde murieron cinco personas el 3 de marzo de 1976.

[14] La huelga empieza el lunes 22 de agosto en Elche y al día siguiente en Elda, y se prolonga hasta el día 5 de septiembre.

[15] La huelga dura 14 días.

[16] Muestra un documento en el que queda reflejado. Me ha sido cedido a través de una reproducción.

[17] Todo esto se produce el mismo día, el lunes 22 de agosto, tanto el inicio de la huelga como el pelotazo a Andrés Rodes. De hecho, esa misma mañana era reconocida la capacidad jurídica de la comisión negociadora del movimiento asambleario.

[18] Emilio Cano, en el momento en el que se realiza la entrevista, es presidente del Consejo Social de la UMH.

[19] Estaban recién legalizados.

[20] El Congreso de los Diputados ratifica los Pactos de la Moncloa el 27 de octubre de 1977.

[21] El sindicato vertical ya no existía, había desaparecido en marzo de 1977.

[22] La crisis en Santana Motor, en Linares, se dio en 1994. Supongo que se refiere a un episodio anterior.

[23] No se entiende el nombre que apunta, y aunque no coincida con lo que Pascual Pascual dice, posiblemente se refiera a George Marchais, secretario general del PCF entre 1970 y 1994.

[24] Enrico Berlinguer.

[25] Es Partido de los Trabajadores de España (PTE).

[26] Confederación de Sindicatos Unitarios de Trabajadores, que nace en Barcelona en 1976 de una escisión de CC OO próxima al PTE.

[27] La ORT impulsa el Sindicato Unitario.

[28] Se refiere a un panfleto del PCE de 1976-1977 en el que aparecen los principales líderes comunistas de la ciudad.

[29] Y Evaristo Payá, que sustituye a Bernardino García Caro y precede a Pasqual Mollá.

[30] Pasqual Mollá es elegido secretario general del PCE un poco después, prácticamente para las elecciones municipales de 1983.

[31] A partir de aquí, la entrevista se ha terminado, aunque se vuelve a retomar la grabación después.

[32] Se refiere a todos los documentos que me reprodujo en fotocopias. 

Texto de Joaquín López Compañ

PASCUAL MORALES, Pascual (Catral, 6-VII-1950). A lo largo de su vida laboral ha trabajado en una fábrica de escobas, ha viajado a la vendimia (Francia), y en la ciudad de Elche trabajó en la fábrica de calzado de Manuel Martínez Valero y, posteriormente, en la de Vicente Quiles Fuentes. Finalmente fue liberado en el sindicato de CC.OO. PV para llevar los asuntos del calzado. Ha participado en las huelgas del sector del calzado de 1976. La primera (después de la República) Se produjo en 1976 y duró tres días. Se llevó a cabo dentro de a empresa y fue de brazos caídos.La segunda en 1977 duró 12 días y salieron a la calle.

 A primera hora de un día del mes de octubre. Es decir, cuando el reloj del terminal celular logró alcanzar las 9 en punto de la mañana. En la Ronda Vall d´Uxó, calle Illesca, número 2 del Polígono Industrial de Carrus se levanta el edificio de CC.OO. PV Elche. En la tercera planta, en uno de los despachos, el anfitrión espera la llegada de una vista... Pascual Pascual Morales, con solo 9 años empieza a trabajar en una fáqbrica de escobas y cañizos para obras que se ha instalado en su pueblo natal. Catral. Con el paso del tiempo nuestro protagonista se marcha, como muchos otros, a trabajar en la vendimia. Francia. En la Casa del Pueblo de Montpelier conoce a Santiago Carrillo que había ido para hablar sobre la emigración y el exilio. Más tarde, nuestro protagonista regresará a Catral pero la familia se ha trasladado a Elche y él continuará viaje hasta la localidad ilicitana donde se instala a finales de 1968. Pascual Pascual trabaja en varias fábricas de calzado de la localidad pero sus inquietudes reivindicativas aflorarán y participará, activamente, en las movilizaciones del sector del calzado de 1976 y 1977, respectivamente. Después militará en Comisiones Obrera y conocerá a gente del Partido Comunista y de la Hemandad Obrera de Acción Católica..."Hablar hoy de la historia del movimiento obrero, si antes no se conoce el movimiento apostólico, no se puede entender la filosofía de Guillermo Rovirosa"... Todos estos acontecimientos llevaron a nuestro protagonista a afiliarse al sindicato en 1977 donde, con el paso del tiempo, fue liberado y pasó a ocuparse de los asuntos del calzado. Con el devenir de los años alcanzará la jubilación y será relevado en el cargo de Secretario General de CC.OO. PV Elche por su amigo y compañero Martin Carpena Palao. No obstante, Pascual Pascual, aún conserva despacho en la instalaciones ilicitanas de Comisiones Obreras. 

Entrevista de Joaquín López Compañ (octubre de 2013)

“Procedo de una familia humilde y tuve que compaginar trabajo y estudios pues cuando terminaba de trabajar, por la noche, me dedicaba a estudiar para conseguir el Certificado de Estudios Primarios. Por aquel tiempo conocí a mi novia cuando corría el año 1969 y catorce años después, o sea, en 1974 me casé… A principios de 1969 la fábrica donde trabajaba cerró y fuimos al Sindicato Vertical para conocer cómo se resolvería el cierre de la empresa pero la dichosa clausura acarreó no recibir ninguna remuneración por el despido y tampoco nos enviaron al desempleo. En suma, que nos engañaron miserablemente… Durante esa convulsa etapa estuve trabajando en la sierra plantando pinos durante 6 ó 7 meses y, además, trabajé en varia cosas como en un lavadero de coche, los fines de semana, faena que compaginaba con la de camarero. También trabajé en un almacén de carga y descarga donde se descargaba corcho.

Empecé a militar en CC.OO. en el año 1979 y me eligieron para negociar el convenio y, a partir de ese momento, siempre me he movido en la negociación colectiva. Luego fui elegido para la Secretaría de Organización de la Federación Estatal de la Piel lo que me llevó a recorrer la geografía española visitando fábricas de calzado en diferentes ciudades como Brea o Llueca (Zaragoza), Arnedo (Logroño) Palma de Mallorca, Inca, Mahón, Fuensalida, Elda, Villena y Elche. Posteriormente, durante 1985, fui elegido Secretario General de la Federación para todo el País Valenciano y participé -junto al compañero Fernando Casado– para organizar la Federación de Elda. Acto seguido nos fusionamos con química y conseguimos consolidar una organización sindical más fuerte: textil, piel y química.

Aquella fusión dio respuesta a los planteamientos europeos de construir unas secciones sindicales más fuertes y poderosas. No obstante, quisiera significar que durante otro tiempo las cosas no fueron así pues… Antiguamente a las personas que empezaban a trabajar se les daba de alta a los 14 años. Recuerdo que estando empleado en la fábrica de escobas y tenía 13 años cumplidos -digo esto porque me gusta contar las cosas de la historia.

En aquella época, en el pueblo, los asuntos del trabajo los llevaba la Hermandad de Labradores y Ganaderos que advirtieron al dueño de la empresa… “Da de alta a los chiquillos que como venga la fiscalía te vas a enterar…”. La advertencia se quedó en mis oídos y fue entonces cuando el empresario avisó a todos los chiquillos… “Decidle  a vuestras madres que os saque la partida de nacimiento para daros de alta”… Sin embargo, en mi caso dijo lo mismo pero añadió… “A ti te vamos a poner que naciste en el año 1949”… Total, que cuando fui dado de alta tuvieron que falsificar la fecha de mi nacimiento porque en realidad había nacido en 1950. Así que para darme de alta tuvieron que desnaturalizar mi nacimiento porque la data se tenía que inscribir en una cartilla que aún poseo -un  cuadernillo de doble folio que lleva impreso el sello del Instituto Nacional de Previsión. Desde aquel momento Pascual había nacido en 1949, un año antes de la fecha de natalidad-. Claro que sí. Con solo 13 años se me dio de alta y pusieron que había nacido en 1949 cuando la realidad es que había nacido en 1950.

Asimismo sería interesante añadir que no tener en cuenta los movimientos cristianos es como no entender nada de la historia sindical porque se debe saber que la Conferencia Episcopal de la época veía con buenos ojos que fuera un trabajador (más que un cura) quien debería ir al trabajo porque era mejor un seglar o un cristiano quien hiciera la tarea y por eso pusieron el nombre a la organización de Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) Es una organización española fundada en 1946 y sus militantes desempeñaron un papel muy importante en la reconstrucción del movimiento obrero español, siendo decisiva su colaboración en la fundación de la USO y en la formación de las primeras Comisiones Obreras.

El objetivo era llevar el evangelio al centro de trabajo y, cuando decimos, llevar el  evangelio al centro de trabajo es como decir “por sus hechos los conoceréis”. Si no eres capaz de ayudar a uno que lo estás viendo en el día a día ¿Cómo lo ayudaras cuando vayas al otro mundo? Esas, pues, son las esencias del evangelio porque lo que haga tu mano derecha no tiene que saberlo la izquierda…, por aquello de que se debe hacer el bien sin mirar a quien…, porque se ha de tener una actitud positiva ante la vida y porque una cosa es la Ley y otra muy distinta la Justicia. Así que después de los tópicos y las frases hechas sería interesante comentar un curioso asunto que, a pesar de todo, viene a colación… Hace tiempo, en la Glorieta, había un bar llamado Marfil y en la puerta no se podía aparcar, según decía la ley. Sin embargo llegaba el chulo de turno, un tal Miguel Hernández, que llevaba un Porsche y aparcaba frente al bar; se tomaba un café y como la ley decía que no se podía estacionar llegaba la policía y lo denunciaba. Entonces el Sr. Hernández sacaba la cartera y pagaba la multa y aquí no ha pasado nada… En cambio también había otro hombre “El Cheperut” que iba con su motocarro – por aquello de que transportaba los paquetes de correos - Pues le decían: “toma y lleva el paquete o la carta a tal sitio u al otro”… Bien. Un día “El Cheperut” aparcó su motocarro en la puerta del Marfil y la policía como no se podía aparcar, según ley, fue y lo denunció. Pero cuando el cheperut terminó de cumplir su obligación y entregar el recado a quien correspondía vio la denuncia y preguntó ¿Cómo me denuncias si estoy ganándome el jornal? Y la respuesta del policía local no se hizo esperar... ¡Ah!, está prohibido aparcar… Así que esto es la ley pero todos sabemos que no es lo justo. Dicho de otra forma, uno aparca porque es un chulo (el gitano señorón) Mientras que el otro lo hace por necesidad… Este es el detalle y la diferencia.

Así que siguiendo con los argumentos hay que decir que durante el periodo comprendido entre 1974, 75 y 76 un grupo de gente nos juntábamos en lo que se conoció como El Garrofero, un lugar de reunión situado junto al cementerio viejo. Allí, acordamos crear algo parecido a las células del Partido Comunista (PC) Es decir, organizar grupos por distritos. Células coordinadas para crear conciencia ciudadana en los diversos sectores de la sociedad… Estos grupos estarían formados por gente de diversas organizaciones sindicales porque la intención era crear organizaciones por distritos para coordinarlas, formarlas y trazar consignas comunes que derribaran al Sindicato Vertical desde dentro… De modo que como la mayoría éramos delegados de todos los sectores: de la construcción; del calzado; de la marroquinería; etc. En una palabra, que a raíz de la coordinación nos dimos cuenta que la mejor manera de conseguir nuestro propósito era participando en la elecciones sindicales que se celebraban ese mismo año de 1975. Por lo cual lo teníamos que organizar todo porque no es lo mismo participar desde dentro pues había que elegir delegados a Junta de Delegados; a Junta de Jurados y a Enlaces de Empresa que eran, realmente, los que configuraban la dirección del Sindicato Vertical y, por consecuencia, había que meter vocales… Ahí estaba el presidente de la unión temporal de trabajadores (UTT) de la construcción con Justo Líndez participando. Había otro compañero, también presidente del sindicato de química, Gelardo, y el presidente de la UTT del calzado, Manuel Prieto. Bien, entonces, plantemos hacer propaganda, preparar la candidatura y participar en la elección de vocales para la Junta Directiva del Sindicato Vertical y nuestra participación consiguió delegados.

El abogado de Elche, Francisco Sánchez Llebrés, perteneciente al Sindicato Vertical nos estuvo asesorando. Este hombre, que siempre mantenía un buen equilibrio, era muy justo en sus planteamientos y nos asesoró. Lo que permitió poder presentar nueva candidatura para la Junta de Personal y Junta Directiva de la UTT y  a raíz de esto se empezó a tratar de organizar algo que se moviera en Elche y, a partir de ahí, nos reunimos de nuevo en El Garrofero pero recuerdo que en esta ocasión fue por la carretera de Aspe en Font de la Goteta donde empezamos a organizarnos y plantear que no debería ser la UTT quien negociara el convenio del calzado. Por lo tanto allí fue donde se empezó a decidir pasar papeles a las empresas para que los trabajadores tuvieran conciencia de la negociación del convenio y se creó la plataforma. A principio de 1976 se organizaron movilizaciones a favor de negociar un mejor convenio para el sector del calzado y entre marzo y abril del mismo año -el convenio terminaba el 31 de diciembre y el nuevo entraba en vigor el 1 de enero-.  Pero, como no fue así, se empezó la negociación y también el conflicto. Se organizó una movilización en Elda (Nosotros estábamos coordinados con Elda) y se disolvió con los tiros de la Guardia Civil que provocaron la muerte de un compañero, Teófilo del Valle… El desdichado acontecimiento creo el suficiente impulso para tomar la decisión de que en ésta ciudad se debería de hacer algo y nos separamos de la plataforma acordando que deberíamos organizar por separado. Entonces fue cuando se preparó la movida de 1977 y se convocó la huelga que duró 12 días (del 18 hasta el 30) Por eso hay quien dice que la huelga se convocó en El Garrofero… Después de estas breves pinceladas de la historia se ha de decir que hace ahora un cuatrienio, los compañeros del sindicato, me eligieron Secretario General de la Unión Comarcal del Vinalopó – Vega Baja y toda mi vida sindical ha estado pegada a la negociación colectiva y, en particular, a los sectores del textil, piel y química… Próximamente, en el siguiente congreso, se decidirá la reelección  porque me presento como candidato a Secretario General del las dos comarcas. Lo que supone saber un poco de todo porque la estructura de CC.OO. se fundamenta en ramos de producción partiendo desde las federaciones  territoriales. Por lo que se tiene que dar atención a todas las especialidades del territorio…El 22 de junio de 2013, se celebró el congreso y salió  la persona electa, lo cual quiere decir que estamos aquí para aceptar la decisión y hacer lo que se encargue. Entendiendo, siempre, que los cargos son para servir y no para servirse". 

   

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